Empresarios piden todo lo contrario al «modelo K» Efecto.

«Uruguay tiene una gran oportunidad si hace exactamente las cosas al revés que Argentina», aseguró a El País el presidente de la Unión de Exportadores, Alejandro Bzurovski. Para ello, sugiere al Poder Ejecutivo estar «muy atento» ante los pasos del modelo K, y tratar de mostrar las diferencias entre ambos países «para que no nos confundan».

El presidente de la Cámara de Comercio y Servicios, Marcelo Lombardi, por su parte, entiende que Uruguay debería estar «muy atento» de Argentina, «a pesar de que no nos guste el modelo heterodoxo» y aplicar, a la vez, un modelo de inserción internacional con énfasis diferente al que plantea la administración de Mujica en la actualidad.

«Nosotros vemos que las herramientas que Uruguay tiene para insertarse en el mundo sin lugar a dudas no pasan por el Mercosur, claramente, porque estamos en una zona de inestabilidad; no pasa por acuerdos entre bloques; y con los socios que tenemos, muy proteccionistas, la vía son los acuerdos bilaterales», comentó.

En cuanto a los efectos posibles, Lombardi estima que Uruguay tiene «bastante para perder» en los servicios, donde la balanza comercial es positiva para el país. «El control de la exportación de los servicios con las declaraciones juradas anticipadas (vigente desde el 1° de abril) las consecuencias reales todavía no las hemos visto, porque todavía estamos a 15 días de inicio, pero sin duda que van a existir, así como pasó en términos de bienes. Eso le va a impactar a Uruguay de manera negativa», dijo.

El camino ideal, indicó Lombardi, es seguir el modelo de Chile, que tiene una cantidad de acuerdos bilaterales, para tener «una agenda propia y no depender de socios que tienen objetivos y tamaños de mercados diferentes, y además, como en el caso de Argentina, formas de manejarse muy a la espalda de lo que está haciendo el mundo hoy».

MIRADAS. A nivel político, la oposición pide más apertura debido a la situación en que se encuentra el Mercosur, en tanto desde el oficialismo se cree que en general las medidas argentinas no afectan los principales rubros del comercio y que el gobierno está manejando bien las relaciones políticas con la administración de la presidenta Fernández.

Para el senador blanco Sergio Abreu (Dignidad Nacional), excanciller y exministro de Industria, el gobierno argentino ha pasado a una política de cupos y comercio administrado, al contrario del concepto del Mercosur, que es la apertura de mercados y la creación de una zona de libre comercio regional. Abreu dijo a El País que el Mercosur «ya pasó, no existe» en términos de integración, y que el gobierno debiera proponer «un ajuste del bloque a la realidad» y que «las normas se cumplan».

Estimó Abreu que la región se asoma a una crisis política porque la situación argentina «es preocupante». El problema del gobierno es, para Abreu, que «se ha apostado más a la ideología que a la geografía», con lo cual «no hay capacidad de propuestas», como en el caso de la energía, el canal Martín García y las obras de Nueva Palmira, todo lo que al país lo potenciará en infraestructura.

Una visión más optimista del futuro tuvo el senador Alberto Couriel (Espacio 609), quien dijo a El País que el problema es que quienes critican las decisiones del gobierno de Cristina Fernández parten de un problema ideológico. «Piensan que todo lo que se hace en el sector privado está bien y todo lo del Estado es deficitario. Y Repsol no es el mejor ejemplo porque creo que es responsable de la caída de la producción argentina de petróleo», afirmó.

«A Uruguay no lo afectará nada, porque los principales vínculos de Argentina con nuestro país son por el turismo y las inversiones inmobiliarias», destacó Couriel. Las trabas comerciales no afectan a los rubros más importantes de las exportaciones, dijo luego, y destacó la estrategia del gobierno de Mujica cuando trata de solucionar caso a caso las situaciones. «A quienes critican lo que hace el gobierno, nunca les escuché ninguna propuesta. Solo dicen que hay que ponerse firme y el gobierno uruguayo está muy firme en su relación con Argentina», se quejó Couriel.

En tanto, el prosecretario general del Partido Colorado, Max Sapolinski, consideró que los efectos de las medidas argentinas se vienen «sintiendo desde hace tiempo» en la economía local.

«Las relaciones con Argentina han venido complicándose a pasos agigantados», opinó, aunque descartó que se produzca una crisis política. Sapolinski planteó la necesidad de que Uruguay «tome una posición más firme porque si no puede verse arrastrado por la situación argentina». Para el economista, el error es que el Mercosur se ha convertido «en una especie de jaula para Uruguay, en vez de ser una forma de apertura al mundo».

Empresarios piden todo lo contrario al «modelo K»