Empresarios pretenden aumentos salariales en base a productividad.

POR MAXIMILIANO MONTAUTTI DE LA REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR

El sector empresarial asumirá un papel más protagónico cuando haya que discutir sobre relaciones laborales. Los empleadores entienden que el gobierno de Tabaré Vázquez ya pagó la deuda social contraída con los sindicatos, por lo que para la nueva negociación colectiva plantearán al Poder Ejecutivo la conformación de pautas diferentes para los Consejos de Salarios.
Las pautas para los empresarios estarán más vinculadas a la productividad y no tanto a la inflación y la recuperación salarial. Para ello, la Cámara de Comercio, traerá a Uruguay en el primer trimestre de 2010, a un experto en productividad de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para comenzar a delinear la nueva estrategia.

En las rondas anteriores de los Consejos de Salario, los empresarios se sintieron “primereados” por los trabajadores. En tan sentido el asesor jurídico de la Cámara de Comercio, Juan Mailhos, dijo a El Observador que el PIT-CNT “arranca en la delantera, pidiendo el oro y el moro, con salarios mínimos descabellados”.

Por eso, los empresarios buscarán ser prudentes en la negociación colectiva del próximo año. “El sector empresarial va a tener que salir a jugar distinto. El gobierno va a tener que hacer su autocrítica; los sindicatos abandonar su posición de soberbia y nosotros adoptar una actitud distinta, más de propuesta y principista en algunos aspectos”, dijo Mailhos.

Con ese objetivo, es que los empresarios intentarán en los Consejos de Salarios, vincular más los aumentos salariales a temas relacionados con la productividad, dejando de lado las pautas anteriores basadas en la inflación y recuperación salarial. Mailhos sostuvo que la llegada de un experto de la OIT ayudará a “pensar de qué manera en esta coyuntura se podría negociar salarios por productividad y abandonar otro tipo de mecanismo”.

La Cámara de Comercio hará llegar luego su propuesta al gobierno, e incluirá otras posibles modificaciones a la estructura de negociación para hacerla más ágil y eficiente.

Esa postura puede augurar un relacionamiento difícil con el PIT-CNT. “Yo no auguro nada. Tenemos nuestra opinión y la vamos a manifestar. No vamos a ser nosotros un sector pasivo y pacífico que nos comamos la imposición de las otras partes”, aseguró Mailhos. Y agregó: “queremos pasarle el mensaje al gobierno, no se puede escribir con una sola mano. Ya se pagó la deuda social con los sindicatos. Ahora tiene que empezar a equilibrar las cuentas con los empresarios”, afirmó.

En rojo. Para los empresarios el balance de la actual administración fue negativo.

La aprobación de decenas de leyes no compartidas en su esencia por las cámaras han desequilibrado las relaciones laborales en el país, según Mailhos. “El gran ganador fue el movimiento sindical, no los trabajadores. A nuestro juicio, el PIT-CNT no representa a los trabajadores del país. Por su nivel de afiliación y porque además han demostrado defender intereses que no son los adecuados de los trabajadores”, afirmó.

Los empresarios sostienen que esas leyes fueron producto de una unión entre el Poder Ejecutivo y los sindicatos, al igual que los Consejos de Salarios y sus pautas. Refiriéndose a la negociación colectiva indicó que “van a tener que producirse varios cambios para que los Consejos de Salarios sean una herramienta eficaz. Solo se explica el alto nivel de acuerdos por una actitud madura de los empresarios y la imposición de las condiciones de negociación llegadas desde el gobierno”, dijo.

Uno de los temas donde el sector marcó su mayor discrepancia con el gobierno, fue con la ley de negociación colectiva para el sector privado. Las cámaras impugnaron esa norma ante el Comité de Libertad Sindical de la OIT y el reclamo será tratado en marzo por el organismo internacional. Otra de las normativas impugnadas fue el decreto 165/06 sobre ocupaciones de los lugares de trabajo que, a entender de Mailhos, está “cajoneado” en el Tribunal de lo Contencioso Administrativo.

La desconfianza que generó en los empresarios el accionar del Poder Ejecutivo, es lo que los llevará a cambiar de estrategia para el próximo año.