Empresarios quieren Mercosur y apertura comercial bilateral

La corrección al alza de las proyecciones de crecimiento económico y la consolidación fiscal y financiera anunciada por los jerarcas del ministerio de Economía en el foro de Acde fueron bien recibidas en ámbitos empresariales, en los que también se recibió con beneplácito la decisión del presidente de la República Tabaré Vázquez de discutir en la interna del FA la situación que atraviesa el Mercosur.

Representantes de distintas cámaras empresariales dijeron a El País que, a pesar de las dificultades que enfrenta el bloque, es necesario seguir trabajando en la integración regional así como en negociaciones bilaterales que faciliten el acceso a nuevos mercados.

Diego Balestra, presidente de la Cámara de Industrias del Uruguay, sostuvo que para esta organización es fundamental avanzar en la negociación de un TLC con Estados Unidos. «Creemos que uno de los debes del gobierno es el tema inserción internacional y lo hemos dicho en una infinidad de oportunidades. Nosotros apoyamos que Uruguay busque mejores mercados y condiciones para colocar sus productos», dijo Balestra a El País. Para el titular de la CIU el Mercosur «tal como está hoy no funciona», pero es un tema complejo de resolver pues muchas empresas tienen una dependencia importante con este ámbito.

Las dos cosas. En el mismo sentido se expresó el presidente de la Unión de Exportadores del Uruguay, Rodolfo Merzario, para quien es fundamental conseguir mejoras en los accesos a mercados internacionales, sin dejar el bloque regional. «En lo que refiere al Mercosur, un nuevo acceso no tiene que significar un deceso», sostuvo Merzario. «Hay que manejar el tema con habilidad para que podamos mantenernos en un mercado que es el más cercano y natural, sin dejar de negociar bilateralmente para obtener un mayor acceso a mercados para vender esos productos que ni Argentina ni Brasil nos compran», agregó. El representante de la Unión de Exportadores dijo que además hay que solucionar una serie de trabas y dificultades administrativas que afectan al bloque.

Merzario también se refirió a las negociaciones comerciales con los Estados Unidos y dijo que es una «buena noticia» para Uruguay que el congreso de este país haya aprobado el TLC con Perú.

Este punto fue compartido por la asesora de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios, la economista María Dolores Benavente, quien resaltó la importancia del acuerdo entre Perú y los Estados Unidos pues, a su juicio, brinda buenas expectativas para Uruguay en la eventual negociación de un TLC con este país.

Benavente recordó que el planteo de la CNCS ha sido siempre el de avanzar en este sentido. «Es verdad que no importa el nombre del acuerdo sino lograr en los hechos un mejor acceso al mercado norteamericano. Pero, como dice Julio Lacarte Muró (presidente de la CNCS), restringirse al TIFA es como jugar en segunda división pudiendo jugar en primera», afirmó.

Por su parte Guzmán Telechea, presidente de la Asociación Rural del Uruguay, destacó la importancia de esta «inquietud» que reconoció el gobierno en relación a la situación del Mercosur y espera que la misma se concrete en acciones. «Lo vemos con buenos ojos, está bien repreguntarnos el tema. Ya hemos dicho que todo lo que podamos hacer para mejorar el Mercosur y hacerlo crecer, está muy bien. Pero deben buscarse caminos paralelos o alternativos para mejorar la inserción internacional en el sentido comercial, dentro o fuera del Mercosur», dijo Telechea a El País.

El titular de la ARU dijo que Uruguay debe firmar acuerdos bilaterales con todos los países o bloques pues, como reconoció ayer el ministro de Economía Danilo Astori, si se hubiera firmado un TLC con EE.UU el comercio habría registrado una expansión importante.

Reclamos. Merzario sostuvo que hay que aprovechar este crecimiento sostenido para hacer cambios que apuntalen la competitividad de las empresas. Como empresario le preocupan los incrementos de los costos en dólares, de la energía y los salariales, consecuencia de la reforma tributaria.

Telechea compartió estas preocupaciones. «Los costos han subido por la recuperación salarial -que se apunta como un logro pero que afecta la competitividad- por las tarifas y los combustibles por el aumento internacional y una política deliberada de emparejar gasoil con las naftas. Esto afecta al sector productivo, principalmente al ganadero», dijo.

Benavente dijo que es necesario observar una regla fiscal, «para que cuando crezca el producto, el gasto no aumente tanto como aumenta la recaudación», y reclamó una política laboral mucho más flexible que la actual de manera que el empleo tenga un dinamismo más importante que el que ha observado hasta ahora.