Empresarios recurren a OIT y piden misión

El frente sindical se le está complicando al gobierno. AEBU amenaza extender el conflicto a toda la banca, los estatales van camino a recurrir el decreto que los obliga a cumplir jornadas de seis horas, y se vienen más paros en la salud.

Bajo este panorama, las cámaras empresariales denunciaron al gobierno ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) por incumpliendo a las recomendaciones que su propio Comité de Libertad Sindical presentó en marzo para que modificara la ley de negociación colectiva. Los empresarios piden a la OIT que envíe a Uruguay una «misión de contacto directo» a fin de comprobar los incumplimientos del gobierno.

La nota con la denuncia de las cámaras empresariales -«Ampliación de la Queja contra el Gobierno de la República Oriental del Uruguay ante el Comité de Libertad Sindical-Caso Núm. 2699»- está dirigida al chileno Juan Somavia, director general de la OIT y fue enviada el 23 de septiembre con la firma de Diego Balestra y Alfonso Varela, presidentes de las cámaras de Industrias y Nacional de Comercio, respectivamente.

Además, ayer viernes Balestra y Varela le enviaron al ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, una nota en la que le sugieren incluir las modificaciones a la ley de negociación colectiva recomendadas por la OIT en una futura agenda de diálogo tripartito. También le informan que por «serios impedimentos de agenda», esa reunión tripartita debería realizarse entre el 6 y el 10 de diciembre. El ministro pretendía concretar esta reunión antes de su viaje a Ginebra a una reunión de la OIT la próxima semana.

«omiso». En la queja a la OIT los empresarios denuncian al gobierno de incumplir las recomendaciones del Comité de Libertad Sindical que observó varios aspectos de la ley de negociación colectiva.

El comité de la OIT determinó en marzo que el ejercicio del derecho de huelga y la ocupación de lugares de trabajo deben respetar la libertad de los no huelguistas, así como el derecho de los empresarios a entrar a las instalaciones de sus empresas. Además, recomendó al gobierno que, en consulta con empresarios y sindicatos, acuerde modificaciones a la ley de negociación colectiva. Ya en noviembre de 2008, la directora del Departamento de Normas Internacionales del Trabajo, Cleopatra Doumbia-Hanry, señaló la necesidad de que se promoviera la negociación voluntaria entre las partes «sin injerencia de las autoridades públicas», solicitando una modificación del entonces proyecto de ley de negociación colectiva para que «la negociación bipartita no sea sustituida en la práctica por una negociación tripartita».

Las cámaras empresariales afirman que el gobierno está «omiso» en el cumplimiento de estas recomendaciones del Comité de Libertad Sindical.

«En efecto, haciendo gala de un ostensible incumplimiento, el gobierno ha convocado a la negociación colectiva dentro del marco de la ley cuestionada (18.566) habiendo iniciado las negociaciones sin modificar la ley en el sentido dispuesto por el informe del Comité», dice la nota de las cámaras a la que tuvo acceso El País.

Para los empresarios, lo que «resulta mucho más grave aún» es que esta demora en modificar al ley «trae como inmediata y perjudicial consecuencia, la incertidumbre jurídica para los convenios que se suscriban» al amparo de la normativa vigente. «Sin duda -agregan-, esto constituye para el sector empresarial del Uruguay, un obstáculo para la concreción de acuerdos que cumplan el objetivo del mejor desarrollo de las relaciones laborales».

Las cámaras empresariales incluyen otros incumplimientos del gobierno: la falta de garantía ante eventuales violaciones del derecho de reserva en el intercambio de información en la negociación colectiva; y la integración del Consejo Superior Tripartito donde el sector empresarial está en minoría (la OIT recomienda igual número de miembros de cada una de las partes y un presidente independiente).

«Mucho nos preocupa la injerencia del gobierno con mayor número de integrantes en este Consejo, lo que representa mayor número de votos en una cuestión que debe depender de la voluntad de las partes exclusivamente», dice la nota.

Los empresarios insisten que el gobierno «no ha dado cumplimiento alguno» a las recomendaciones del Comité de la OIT. En ese sentido, afirman que «existe una ausencia de diálogo» y «las consultas `francas`, `efectivas`, `de buena fe`, `en profundidad` tal y como lo prescriben los numerosos dictámenes del Comité, no se han hecho presentes».

Los empresarios dejan «expresamente de manifiesto» que su participación en las negociaciones colectivas «no implica la legitimación ni conformidad de una ley que cuestionamos en todos sus términos, tanto por su fondo como por su forma».

«La ausencia de `consultas francas`, pone de manifiesto la verdadera intención del gobierno uruguayo que se traduce en una injerencia y un dirigismo de las negociaciones colectivas en clarísima violación de principios rectores establecidos por el Comité de Libertad Sindical», afirman las cámaras en su nota.

La nota a la OIT termina solicitando una «misión de contacto directo» a fin de que se verifiquen los incumplimientos.

CARLOS RÍOS