Empresarios ven ocupaciones como un mensaje al gobierno.

«EN OPINIÓN de la Cámara de Comercio, las ocupaciones y otras medidas que-se están desarrollando no condicen con la real marcha de los consejos de salarios», aseveró el asesor letrado de la gremial empresarial, Juan Mailhos.Según manifestó a Ultimas Noticias, las medidas «no parecen perseguir como fin el alentar las conversaciones, sino que apuntan a otros asuntos e intenciones». Mailhos citó como ejemplo que las ocupaciones «tienen más que ver con el futuro congreso del Pit-Cnt o con facturas que se le quieren pasar al gobierno que con los Consejos de Salarios».Para el asesor letrado, hay «sindicalistas que entienden que cuanto más radicales son, es mejor cómo les irá» en la interna del movimiento de los trabajadores.La Federación Uruguaya de Empleados del Comercio y Servicios (Fuecys), según reparó Mailhos, fue una organización sindical que tuvo un crecimiento importante y, ahora, lo quiere mostrar con mensajes a la interna del Pit-Cnt.En la interpretación del abogado, las ocupaciones y demás medidas se suceden en el marco de una ley de Negociación Colectiva que los empresarios cuestionan y reclaman que sea modificadade manera parcial al menos. Una de las disposiciones de la norma obliga a los empresarios a negociar en los Consejos de Salarios, uno de los extremos que las cámaras quieren modificar.No obstante, Mailhos aclaró que no se maneja realizar un planteo al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (Mtss) sobre la ley, sino que las declaraciones son un llamado a la reflexión para dialogar respecto del tema en los ámbitos normales.Además, descartó realizar comentarios respecto de la posición del ministro Eduardo Brenta, quien adelantó estar de acuerdo con los trabajadores de los supermercados.En contrapartida, Mailhos resaltó que los empresarios aceptaron negociar y lo hacen a pesar de una ley que entienden se aprobó sin consultarlos, así como que la Dirección General Impositiva y el Ministerio de Economía y Finanzas no dieron buenas señales.La voluntad de los empresarios, según el asesor, es llegar a acuerdos, pero advirtió que se debe entender que «el aumento de las ventas no implica aumento de la rentabilidad, porque aumentaron los costos salariales, tarifas e impuestos».Consultado respecto de si un aumento salarial en los supermercados de la capital afectará negativamente a los del interior, Mailhos lo negó, recordando que la mayoría son sucursales de cadenas montevideanas.