Empresas de vestimenta negocian una a una exportación de prendas

El sector de la vestimenta atraviesa un período de incertidumbre. Liberadas las licencias para exportar a Argentina, hay desconfianza a la hora de cerrar negocios. Las empresas negocian las ventas caso a caso y exigen pagos anticipados.

Los empresarios de la vestimenta confiesan que este 2012 viene marcado -en su sector- por la incertidumbre de poder colocar la mercadería en Argentina. Acostumbrados a exportar sin problemas, sobre todo en la región, las medidas proteccionistas argentinas generaron nerviosismo y preocupación en un sector que gozaba de buena salud.

Si bien reconocen que lo peor ya pasó, dado que los permisos para exportar se han ido liberado, el presidente de la Cámara de la Vestimenta, Elbio Fuscaldo, admitió que los sinsabores en las negociaciones con la vecina orilla generaron incertidumbre en las fábricas. «Para nosotros, hoy, es muy difícil concretar negocios con Argentina por un tema de inseguridad».

Ante esta situación, el sector está trabajando sobre un «mecanismo medio traído de los pelos», que implica que las empresas compradoras argentinas «paguen una parte de la materia prima por adelantado, luego paguen otra parte para que nosotros empecemos a confeccionar y finalmente depositen el resto del monto, previo a que embarquemos la mercadería».

Fuscaldo afirmó que los argentinos «no nos van a dar el 100% del dinero por adelantado. Tampoco los dejan. Pero a partir de lo vivido este año, yo no embarco la mercadería si no tengo la plata asegurada».

Para el presidente de la Cámara se trata de medidas «contra natura». Según el líder del sector, en esta situación «hay uno que quiere comprar (empresas argentinas), uno que quiere vender (empresas uruguayas) y un Estado (argentino) que no permite que eso pase».

Esta medida de negociar entre empresas fue tomada por cada firma de forma individual, con el objetivo de poder asegurarse que la mercadería fabricada se venda en tiempo y forma a aquellas firmas que la solicitan desde Argentina.

«Los exportadores fueron los que decidieron. Hablamos entre nosotros por teléfono y nos preguntamos `¿vos cómo vas a hacer?`, porque hay varios que trabajamos en equipo». Fuscaldo agregó que «en este negocio, ninguno es ingenuo, sino no se sobrevive, entonces jugamos en equipo para hacer que la situación camine».

Para el presidente de la Cámara de la Vestimenta, «cada empresa argentina es un mundo aparte», haciendo referencia a que las decisiones de las firmas no se rigen por parámetros previamente establecidos.

«La relación no es entre Uruguay y Argentina, sino que es entre empresa argentina y gobierno argentino. El gobierno uruguayo y las empresas uruguayas somos totalmente ajenas. Nosotros dependemos mucho más de nuestro comprador que del que nos defiende o de lo que podamos hacer nosotros en Argentina».

La desconfianza a nivel local llevó a que los empresarios miren con detenimiento a quién venderle, cómo realizar la negociación y «analizar qué tipo de acuerdo tiene hecho con el gobierno».

El gobierno uruguayo, en tanto, afirma que el sector de la vestimenta tiene un presente alentador en torno a sus ventas y exportaciones. Admiten que en algunos momentos del año la venta hacia Argentina se vio «suspendida» o «demorada», pero que básicamente las licencias para colocar los productos en la vecina orilla y los pedidos fueron saliendo en «tiempo y forma». El cierre del año será «positivo» para este sector, afirmaron en el gobierno.

Según el director de Industrias, Sebastián Torres, el sector de la vestimenta fue uno de los de «mejor comportamiento en 2012, los números así lo reflejan» (ver nota aparte). A su vez, dijo a El País no estar al tanto de las negociaciones que se están llevando a cabo, «eso lo estará negociando cada empresa, pero el gobierno no está en conocimiento de esas medidas».

Fuente: EL PAIS ECONOMIA 24/09/2012 Página 11