Empresas públicas transferirán US$ 294 millones a la caja estatal.

El Ministerio de Economía contará con un aporte «extra» de unos US$ 294 millones para la caja del Estado en 2012, más allá de la recaudación principal que le dejan los impuestos. Esta cifra representa el 0,65% del Producto Bruto Interno (PIB) al cierre del tercer trimestre del año pasado.

En 2011, las empresas públicas habían volcado a Rentas Generales alrededor de US$ 251 millones. Sin embargo, en 2012 una mejora sustantiva en las utilidades del Banco República (BROU) incrementará en alrededor de US$ 43 millones el aporte de estos organismos, un 17% más que el año pasado.

Otras empresas como Antel, UTE y la Administración Nacional de Puertos (ANP) mantienen prácticamente sin cambios sus aportes para este año, según un relevamiento que realizó El País. En cambio, el Banco de Seguros del Estado (BSE) será el único organismo que realizará una transferencia menor durante este ejercicio producto de que cerrará su balance de 2011 con utilidades por debajo de 2010, según informó una fuente de este organismo.

En 2010, el BSE culminó su ejercicio con una ganancia de US$ 46 millones, de los cuales transfirió US$ 23 millones a la Administración Central, según lo estableció en su momento con el Ministerio de Economía. Aún no está definido cuál será el monto de 2011 porque el balance de la institución estará listo en abril. De todas formas, el impacto de la crisis internacional -que repercutió en el rendimiento de los bonos de deuda que tiene el BSE- llevará a que el resultado de 2011 «sea importante» pero «estará por debajo» de 2010, explicó la fuente.

Partiendo de esta base, es probable que las utilidades del banco estén en el entorno de los US$ 30 millones, por tanto, su transferencia a Rentas rondaría en los US$ 15 millones. En 2011 el BSE transfirió el 50% de sus utilidades al gobierno en septiembre.

Por otro lado, el Banco República con una ganancia histórica de US$ 232 millones, volcará US$ 116 millones (el 50%) a Rentas Generales en 2012. Asimismo, la institución bancaria contribuirá con US$ 69,6 millones (el 30% de sus ganancias) al Fondo Nacional de Desarrollo (Fondes), un instrumento que creó el Poder Ejecutivo para financiar proyectos productivos estratégicos. Uno de los emprendimientos cooperativos que seguramente se vea beneficiado con la transferencia de unos US$ 10 millones será la fábrica de cerámicas de Empalme Olmos, Metzen & Sena.

El BROU había transferido en 2011 a Rentas alrededor de US$ 65 millones, esto es, US$ 51 millones menos que en 2012. En tanto, en los casos de UTE y Antel, el Ministerio de Economía les mantuvo los aportes para 2012 respecto a 2011. En ambos organismos las transferencias están definidas en pesos. El ente energético deberá aportar $ 1.158 millones a la «caja chica» del Estado (US$ 59 millones al tipo de cambio del viernes). De todas formas, estos recursos están sujetos al comportamiento del clima y los costos de generación que tenga UTE al cierre del año. Durante la crisis energética de 2009, esta empresa no pudo cumplir con el aporte producto de un sobrecosto para atender la demanda de unos US$ 400 millones.

Mientras, el ente de las telecomunicaciones hará un aporte mayor con $ 1.867 millones (US$ 95 millones). De esta manera, Antel se mantiene como el segundo organismo con mayores transferencias a Rentas Generales por detrás del Banco República.

Por último, la Administración Nacional de Puertos (ANP) destinará en 2012 $ 181.644 millones (unos US$ 9 millones). También en este caso Economía no modificó al monto de aporte frente a ejercicios anteriores. Estas son las únicas empresas que hacen aportes a Rentas Generales. Salvo el caso de OSE que da ganancias y no realiza transferencias a la caja del Estado, el resto de los organismos son deficitarios. Es el caso de la Administración de Ferrocarriles del Estado (AFE), la Agencia Nacional de Vivienda (ANV) y Pluna Ente Autónomo.

Los números de Ancap están sujetos a los vaivenes del barril de petróleo. Si bien en 2010 terminó con una ganancia de unos US$ 30 millones, el año pasado la postergación de ajustes en las tarifas de los combustibles -que definió Economía para cuidar la inflación- llevará a que la petrolera cierre su ejercicio en equilibrio o con pérdidas, según han comentado sus autoridades.