En 2005 también la demanda interna impulsará el crecimiento

El año que comenzó, coinciden analistas y consultoras, será de un crecimiento en el Producto Interno Bruto superior a la media histórica uruguaya, impulsado por una reactivación de la demanda interna —que tendrá el combustible de la mejora del salario real— y por una performance otra vez positiva de las exportaciones. De todas formas, las consultoras y especialistas consultados por El País están de acuerdo en que la austeridad fiscal debe seguir primando porque el margen de maniobra en este sentido es limitado y en que, si bien cabe aguardar una reducción del desempleo, la misma no será espectacular.

«El contexto interno, con el crecimiento alcanzado en el 2004, que estimamos superior al 12%, sienta bases para que la actividad continúe recuperándose el próximo año. A nivel de la demanda externa, las exportaciones siguen mostrando un sostenido crecimiento, sobre la base principalmente de la apertura y el mayor desarrollo de los mercados fuera de la región donde se mantiene una muy buena competitividad. La demanda interna, también tiene factores que posibilitarían que continúe su aumento en el 2005. La inversión va a seguir recuperándose con el crecimiento de la actividad y el consumo en base al aumento del empleo y la mejora de los salarios reales que comenzó a registrarse en forma incipiente en el presente año», resume Mercedes Comas de Pricewaterhouse Coopers. El contexto externo es favorable porque la actividad crece en la región y a nivel mundial los precios de los productos agropecuarios siguen firmes y los capitales llegan a los mercados emergentes.

Con este contexto general, Henry Willebald, de Oikos, cree que habrá un «efecto derrame». Identifica a la actividad del transporte, al almacenamiento, a la logística y a los servicios identificados con la demanda del mercado doméstico como algunos de los rubros beneficiados. «El dinamismo que se espera para la formación de capital impactará positivamente en la construcción, alentando una actividad a la cual el crecimiento le había sido esquivo en los últimos años. El sistema financiero en general y el bancario en particular habrá avanzado en su proceso de reestructura hacia 2005, por lo que su contribución a la generación de valor se recuperará, pero aún será débil y la adecuada articulación con otros sectores de la economía demorará en afianzarse», considera Willebald. El especialista aguarda también una muy buena performance de las telecomunicaciones por tratarse de una actividad con fuerte incorporación de conocimiento y en la cual la apertura a la competencia alienta los negocios.

OPTIMISMO. Gabriel Oddone, de CPA/ Ferrere y Cinve cree que la economía crecerá al menos dos años pero considera fundamental apuntalar la mejora de los ingresos para que el impulso siga con aire. Por su parte, Mercedes Rial de KPMG ve razones para el optimismo porque la economía crecerá por encima de la media histórica «toda vez que las condiciones externas —y en algún caso meteorológicas— no desmejoren más que lo que la mayoría de los analistas internacionales piensan que lo harán durante el año 2005». Pablo Rosselli ve un adecuado nivel de competitividad y de demanda interna y es optimista respecto a que las exportaciones mostrarán en 2005 una performance positiva como ya ocurrió en 2004.

Pero también hay voces que hacen advertencias. Juan Carlos Protasi, ex presidente del Banco Central del Uruguay, entiende que «para que haya más crecimiento se requieren inversiones que no se están viendo» en tanto Michele Santo cree que si bien «habrá una mejora grande en los próximos meses porque el turismo va a andar bien y va a haber mucho viento a favor en el primer semestre» el panorama ya es más incierto para fines de año.