En clima de temor por ataques, se reinicia hoy juicio a Saddam Hussein

Uno de los cinco jueces del proceso renunció ayer luego de enterarse de que uno de los acusados estuvo supuestamente involucrado en la ejecución de su hermano. La dimisión del magistrado, que ya ha sido reemplazado, agregó sin embargo un nuevo factor de inestabilidad al proceso.

También ayer, las fuerzas de seguridad iraquíes anunciaron que fue frustrado un plan insurgente para atacar con cohetes el edificio donde se encuentra el tribunal que juzga a Sadam Husein.

Tanto el juzgado como la oficina del asesor de la Seguridad Nacional de Irak, Moafaq al Robai, se ubican en el mismo edificio, que está situado en la «zona verde», donde también se encuentran las embajadas de Estados Unidos y el Reino Unido, además del Gobierno iraquí.

Los nombres de los jueces no fueron revelados, porque lo prohíbe la regulación de seguridad, salvo en el caso de juez principal, Rizgar Mohamed Amin.

La sesión de hoy será la tercera desde el 19 de octubre, cuando se abrió el proceso. Amin concedió una prórroga de una semana, el 28 de noviembre, para que uno de los siete coacusados de Saddam, el ex vicepresidente Taha Yasin Ramadán, pudiera encontrar un reemplazo para su abogado de oficio.

Saddam y siete coacusados enfrentan un juicio por la matanza de chiitas ocurrida en 1982 en Dujail, tras un intento de asesinato contra el entonces líder iraquí en esa población. De ser hallados culpables los sospechosos podrían ser condenados a muerte.

PROCESO. En tanto, el ex secretario de Justicia de Estados Unidos, Ramsey Clark, dijo que él y otros abogados internacionales se reunirían ayer a la noche con Saddam, con el objetivo de definir una estrategia para su defensa.

El letrado adelantó que hoy pedirá en la sesión del juicio contra el antiguo presidente iraquí protección para los abogados iraquíes que defienden a Saddam y sus aliados, y además objetará la legitimidad del tribunal.

A su juicio, ese juzgado «no tiene prerrogativas para continuar hasta que pruebe su legalidad».

En ese sentido, advirtió que si se prueba su ilegalidad, entonces no tiene el derecho de ordenar detenciones y someter a juicio a los altos jerarcas del depuesto régimen iraquí.

Respecto al mismo asunto, los letrados defensores de Sadam esperan «sorpresas» cuando se reanude el juicio contra el ex mandatario, según dijo ayer uno de ellos.

«Habrá sorpresas, que es prematuro divulgar, especialmente si los testigos aparecen ante los jueces», señaló Ziyad Najdawi, uno de los miembros del equipo de defensa de Saddam.

El abogado principal de Saddam es el iraquí Jalil Dulaimi, pero cuenta con el asesoramiento de Clark y otros tres abogados.

ENTREVISTA. Parte de la tensión de la víspera la aportó el propio Saddam, que ofreció una entrevista al diario británico The Sun. En el artículo, difundido ayer, el ex dictador denunció haber sido maltratado por militares estadounidenses en su prisión de Bagdad y afirmó que la resistencia iraquí responde a planes orquestados por él antes de la guerra de Irak, en marzo de 2003.

«Ellos no están cumpliendo con su tarea humanitaria», declaró Hussein respecto a la actitud de sus custodios estadounidenses.

Según el periódico inglés, el derrocado presidente iraquí pasa horas del día escribiendo poemas sin sentido en una pequeña libreta y está enfurecido con sus guardiacárceles porque no lo dejan afeitarse.

Además, criticó a la Cruz Roja Internacional por no haberse encargado de organizar visitas de sus familiares para que lo vean en prisión.

Además, Saddam negó que las fuerzas norteamericanas lo hallaron en una cueva subterránea.

«Nunca hubo una cueva o nada parecido. Fui atrapado cuando me preparaba para rezar a la madrugada», declaró el ex gobernante, para quien sus propios funcionarios del partido Baaz lo traicionaron dando a conocer su paradero en Tikrit, en diciembre de 2003.