En economía niegan que exportación vaya a caer

De hecho, desde que el Central anunció a fines de marzo que llevaría adelante una política monetaria contractiva para prevenir un desborde de precios, no se produjo una presión importante por vender dólares en el mercado lo que bajaría su precio. Ayer, incluso, la divisa aumentó cinco centésimos, la primera suba desde febrero.

Una alta fuente del Ministerio de Economía dijo que la contracción monetaria no significará «una rebaja sustancial» del tipo de cambio y resaltó que el dólar está cayendo «en otras partes del mundo», por lo que mejorarían los precios de exportación. Por ello la posible baja en el dólar sería compensada por la mejora en los precios que obtienen los exportadores. «Con exportaciones que están creciendo en torno a 16% no vemos que haya un problema sustancial de competitividad», dijeron en Economía.

En los días siguientes a los anuncios del Banco Central empresarios y economistas consideraron un hecho que bajaría el dólar y que eso repercutiría en la competitividad del sector exportador.

Además de no esperar impacto sobre la competitividad en el Ministerio de Economía se considera que no existen indicios de que el crecimiento de la economía esté llegando a su límite potencial, lo que estaría influyendo en la suba de precios. «Todos los datos que tenemos en los tres primeros meses como el Índice de Actividad de Ceres, la encuesta Industrial, el crecimiento de las exportaciones no muestran eso», dijo un funcionario. Destacó que prevén que «el consumo siga creciendo a niveles importantes por encima del producto», durante este año.

De la suba de precios de 7,36% en los 12 meses cerrados a marzo «alrededor de 6% corresponden a inflación externa, principalmente de Argentina», se destacó en Economía.

metas. Un día después de la reunión del Comité de Política Monetaria el Centro de Investigaciones Económicas (Cinve) consideró que la baja en el valor del tipo de cambio -y por ende más inflación en dólares- «tendría consecuencias negativas para la rentabilidad del sector exportador y en particular en aquellos que no se han visto favorecidos por el incremento del precio internacional de su producción».

Días antes el presidente del BCU, Walter Cancela, había dicho ante empresarios reunidos en un encuentro organizado por The Economist que los sectores más comprometidos -como el caso de los textiles- no podían atacarse actuando sobre el tipo de cambio, sino con políticas sectoriales.

Para Cinve y otros economistas la baja del dólar es condición necesaria para poner a la inflación dentro del rango objetivo de entre 4,5% y 6.,5% en 2007 y entre 4% y 6% en 2008.

Según las estimaciones de Cinve, si el precio del dólar se mantiene en los valores de marzo durante los próximos 18 meses «la inflación se ubicaría por encima del rango objetivo» de entre 4% y 6%».

«En el actual escenario de presiones inflacionarias por el lado de los salarios, el dólar debería ubicarse en $ 23,9 por dólares a fines de 2008 para ubicar la inflación dentro del rango objetivo», indicó el reporte.

Según el Cinve el aumento de las presiones inflacionarias «por el lado de la demanda y el aumento de los costos salariales configuran un escenario de incremento de los precios que pone en peligro el cumplimiento de las metas fijadas por el BCU, especialmente en 2008».

El Cinve -al igual que otros analistas- sostuvo que el equipo económico tenía escenarios alternativos a sólo ejecutar una política monetaria contractiva «ante la emergencia de presiones. Otra opción sería ir a «un enfriamiento de la demanda».

«Medias contractivas por el lado de la actividad que apuntan a reducir las presiones por el lado de la demanda y de los costos de las empresas, especialmente vía aumentos más moderados de los Consejos de Salarios para 2008», se especificó en el reporte.

dólar y tasas. La baja del dólar, según Cinve, se daría por la suba en las tasas en moneda nacional. Como habría menos pesos los agentes pedirían más tasa al BCU y al gobierno en sus emisiones de deuda en moneda nacional. Con tasas más atractivas los inversores venderían sus dólares -haciendo bajar la divisa- para conseguir pesos y así aprovechar la mejora en los rendimientos de las tasas en moneda nacional.

Esta semana el BCU dejó en claro a los inversores que no tolerará subas exageradas en las tasas de interés tanto en las notas en Unidades Indexadas como en las Letras de Regulación Monetaria en pesos al declarar desiertas licitaciones en ambos casos. A eso se suma que el Banco República sigue comprando dólares lo que no deja caer la divisa.

«Estamos sorprendidos. No está pasando lo que se preveía tras los anuncios del Central», dijo a El País el jefe de una mesa de cambios.