En julio de 2009 Uruguay sabrá si pasará a ser un país petrolero

A partir de junio o julio de 2009 Uruguay estará en condiciones de saber si existe petróleo en su plataforma continental, según aseguró ayer el ministro de Industria, Energía y Minería, Daniel Martínez.
El funcionario recordó que se realizaron recientemente dos pruebas en el océano Atlántico entre Punta del Este y Rocha para una eventual extracción de hidrocarburos, que arrojaron “resultados positivos”.

“Hay dos posibilidades: que tengamos un bolsón grande de gas o que nos hayamos equivocado dos veces”, aseguró el ministro en un desayuno de trabajo organizado por la Cámara Española de Comercio, Industria y Navegación.

Martínez anunció que el mes próximo o en julio se convocará a una licitación para iniciar las perforaciones y “averiguar” si “efectivamente” hay yacimientos de petróleo en el mar territorial uruguayo.

Hasta el momento, la petrolera estatal autorizó la concreción de distintos estudios para evaluar la eventual existencia de yacimientos en el territorio.

ANCAP contrató por US$ 8 millones a una empresa noruega que con un barco realizó estudios sísmicos de segunda dimensión.

El presidente del ente, Raúl Sendic, dijo ayer a El Observador que la interpretación de los datos obtenidos en la plataforma marítima se realiza en Oslo y Londres y las empresas interesadas en invertir deberán decidir si profundizan los estudios sísmicos o directamente pasan a la etapa de perforación. Las compañías petroleras deberán comprar el informe elaborado por la empresa noruega y luego acordar y formar “una alianza” con el Estado uruguayo para operar.

Sendic dijo que la “exploración” será a riesgo del inversor y los beneficios que se obtengan serán “compartidos” con el Estado. Actualmente se definen los porcentajes que se ofrecerán a los inversores para tentarlos a participar de la exploración y búsqueda de petróleo o gas en la plataforma marítima nacional.

País productivo. En los próximos días el gobierno presentará un borrador con las líneas estratégicas de corto, mediano y largo plazo a fin de concretar el concepto de país productivo.

El ministro Martínez señaló en su exposición que “a veces Uruguay se tiñe demasiado de la parte mezquina de la política, y nos cuesta entender que un país puede avanzar en la medida que tiene proyectos de largo plazo; políticas de Estado respetadas, apoyadas y continuadas independientemente de los gobiernos”.

Martínez sostuvo que las bases sobre las que trabajará el gobierno para hacer de Uruguay un polo de atracción para la inversión será el de jerarquizar el tipo de inversión que llega al país, priorizando aquellos sectores industriales que apuesten a productos con mayor valor agregado. Y es que –en promedio– el 74% de las exportaciones corresponden a productos de bajo valor agregado y solo 6% son productos elaborados.

También se intentará que las industrias que desembarquen en Uruguay provean de capacidades tecnológicas, que produzca impactos sociales, que desarrolle relaciones laborales modernas apoyándose en los sindicatos y que no requiera la ayuda del Estado más de una vez.

“No es un pecado subsidiar, lo que tal vez sea pecado es hacer planes de negocios con el eterno subsidio del Estado”, señaló el titular de Industria, quien indicó que “durante muchos años en Uruguay hubo política de ganancia segura para muchos empresarios que no fomentaron la innovación, la competitividad, la excelencia”.

Para Martínez, Uruguay debe consolidar su independencia en lo que respecta a los mercados exportadores y en materia de energía (ver apunte).

Señaló estar “absolutamente convencido” que “el Mercosur sirve para insertar a Uruguay en el mundo”, pero indicó que la diversificación de los mercados a los que se exporta permitirá “no ser vulnerables” ante eventuales crisis de los países vecinos.