En mayo cayó 0,41% el poder de compra salarial. Proceso.

El salario real de los uruguayos experimentó una leve caída de 0,41%, durante el pasado mes mayo. Este guarismo refleja la mejora del poder de compra de los salarios. Si lo analizamos en consonancia con lo que ha sido la tendencia en la materia en el mediano plazo se observa que lo que viene sucediendo a lo largo de los primeros cinco meses de 2009 es una suba del 6,18%. Cuando ampliamos un poco más la perspectiva vemos que el incremento del salario real, es decir descontando la inflación en el período, a lo largo de los últimos doce meses se ubicó en el 8,68%.

Si desagregamos la evolución del salario real por sector de actividad, los datos indican que para el sector privado vemos una caída en mayo del 0,29, pero acumulando una mejora del 4,37% en lo que va del presente año y de 9,17% en los últimos doce meses. Para el salario del sector público se observa que durante el quinto mes del año cae 0,24, pero acumulando subas de 9,24% en lo que va del año y de 7,75% en el último año móvil.

Dentro de las explicaciones de este descenso debe tenerse en cuenta el incremento de precios y tarifas (inflación) durante el mes de referencia que se ubicó en 0,41%. Cabe recordar que la sequía extendida en el tiempo y el déficit hídrico conspiran junto a la marcada suba del petróleo determinando ajustes de precios que erosionan el poder compra. A lo que se suma el esfuerzo fiscal realizado con anterioridad que debe ser absorbido con alza de tarifas una vez que la inflación comienza a ceder.

La compleja defensa del salario

Por otra parte, si correlacionamos la evolución del salario real con el período de gobierno, la cifra de recuperación del salario real es de 19% desde 2005. Para explicar esta mejora deben conjugarse aspectos netamente económicos, como el crecimiento sin parangón de nuestra economía, así como elemento directamente vinculados a la política, ya que desde la instalación de los Consejos de Salarios y los ámbitos de negociación colectiva que mejoraron la relación empleador-empleado equilibrando las naturales diferencias en el poder de negociación de ambos actores.

Varios frentes
Pero además de la instalación de estos ámbitos de gobernanza democrática, debe considerarse, entre otros factores, la lucha frontal contra los embates inflacionarios, que a través de medidas ortodoxas en materia monetaria como heterodoxas, a través de los múltiples acuerdos sectoriales de precios impulsados desde OPP, como las renuncias fiscales realizadas a través de las tarifas públicas se preservó el poder de compra de los hogares con ingresos fijos.

Más elementos
Otro elemento que debe añadirse al análisis para explicar el sostenido proceso de mejora del salario está en los cambios impositivos incorporados a través de la Reforma Tributaria. Tanto en lo que refiere a la eliminación del Cofis, la reducción de un punto del IVA, como la eliminación del IVA básico en productos sensibles para los hogares de menores recursos, se redistribuyó la carga fiscal, aliviando a los de menores ingresos a través del IRPF.

En fin, todos estos factores, más los planes de transferencia directa como la mejora de las asignaciones familiares, la universalización del acceso a la salud, conforman el amplio pool de medidas adoptadas para mejorar y defender el salario de los distintos embates a los que históricamente ha estado sometido, y los nada despreciables shocks externos derivados de una de las crisis más devastadoras que reconozca la historia.