En Punta del Este se alquiló 25% menos

El descenso en la cantidad de alquileres en este tramo de la temporada comienza a reflejarse en la rebaja de precios en el mercado, que en en algunos casos es sustantiva.

El presidente de la Cámara Inmobiliaria de Maldonado, Luis Borsari, aseguró ayer a El Observador que el ritmo de los alquileres continúa “lento” y que el esperado “repunte” previo a fin de año “no colmó las expectativas” del sector.

Empero, el empresario aseguró que en Punta del Este los propietarios todavía mantienen, en su mayoría, los precios de los alquileres.

“Hay algunos casos en que los inquilinos realizaron contraofertas y los dueños de las casas optaron por bajar los precios. Pero no es la constante”, dijo Borsari.

Sin embargo, en la zona de La Barra de Maldonado, el hecho de que aun queden fincas sin alquilar generó preocupación en los operadores, y eso a su vez se reflejó en una rebaja de los precios de los alquileres.

El operador inmobiliario de La Barra y Manantiales, Gustavo Pereira, explicó que el mayor porcentaje de viviendas sin arrendar se sitúan en un segundo nivel, es decir por debajo de las residencias más caras, que ya fueron alquiladas, pero por “encima” de los valores promedio,

En tanto, otro operador de La Barra señaló, a modo de ejemplo, que una residencia que en octubre había sido puesta en alquiler a un precio de US$ 11.000 por el mes de enero, fue arrendada en US$ 6.000.

El operador descartó que el valor del arrendamiento hubiera estado sobrevaluado. “Se alquiló por ese misma plata el año pasado”, dijo con énfasis.

El empresario acotó que en algunos casos “particulares”, la rebaja en el precio de los alquileres llega incluso hasta 40%.


El tiempo apremia. En La Barra, según Pereira, no existe una demanda deprimida, lo que eventualmente puede llevar los precios a la baja. El problema radica en que los tiempos “se acortan” y “juegan a favor” de los demandantes”, dijo.

“Es como cuando vas a una feria de frutas y verduras. Si vas a las 7 de la mañana tal vez un kilo de naranjas cueste $ 20. Pero si vas a las tres de la tarde, y el tipo se está por ir y le quedan muchos kilos, es muy seguro que te lo venda a por bastante menos”, graficó.

Para el operador, el ingreso de turistas “está enlentecido”, hecho que adjudicó al corte de los puentes en Entre Ríos, Argentina.

“El ingreso de argentinos no ha sido masivo. Tengo la impresión que está dilatado porque las bodegas de Buquebus son limitadas, pero no veo una merma en la demanda. De todas formas, como los tiempos de los propietarios se acortan, eso presiona a la baja”, explicó.

El empresario también consideró que ello genera una suerte de “círculo virtuoso”, porque en la medida en que la demanda es constante y se encuentra con una oferta en baja, ello redunda en una mejora de la competencia.

Empero, a diferencia de Pereira, otros operadores de Punta del Este consultados ayer por El Observador se mostraron más pesimistas. Para éstos, los brasileños que ingresaron al país no lo hicieron en el número previsto y los únicos argentinos que circulan por las calles de Maldonado son antiguos propietarios, dijeron.