En una asamblea caliente, ambientalistas levantaron los piquetes en la frontera

La decisión de los ambientalistas implica una “suspensión” del piquete “por tiempo indeterminado” a partir de mañana a la hora 14. Los vecinos de Gualeguaychú resolvieron también reclamar que paren las obras de las empresas Botnia y ENCE, contra las que protestan, e interrumpir el pasaje por la frontera de camiones que viajen con insumos para esas firmas. Además, reclaman una rápida reunión entre los presidentes Tabaré Vázquez y Néstor Kirchner.

Piden también reubicar las plantas en otro sitio y, si eso no es posible, participar directamente de un estudio de impacto ambiental independiente, desarrollado por universidades de los dos países. Los piqueteros quieren incluso tener poder de veto sobre los integrantes de ese grupo técnico.

Los ambientalistas se volverán a reunir esta noche para ajustar algunos detalles de la resolución, como por ejemplo cuántos días aguardarán por novedades de los gobiernos y las empresas.

Si en el plazo resuelto no surgen señales tienen previsto volver a instalar el piquete con más fuerza y en más lugares.


Asamblea caliente. La asamblea de los vecinos de Gualeguachú, realizada en el lugar donde hace más de 40 días cortaron la ruta de acceso al puente internacional que une esa ciudad con Fray Bentos, fue por momentos confusa. Al comenzar hubo seis propuestas que, con matices, se dividían entre levantar o no el piquete.

Tras resolver por amplia mayoría (con 80% de aprobación) suspender la medida, la asamblea se abocó a ajustar los detalles. Allí comenzaron los problemas. Las participantes se dividieron en dos posturas que estuvieron parejas: cortar por tiempo indeterminado hoy o hacerlo cuando se detengan las obras de Botnia y ENCE.

En primer lugar, hubo tensión porque no existía acuerdo sobre la forma de votación. Eso insumió varios minutos de fuertes discusiones.

Cuando se anunció el triunfo de la primera opción, quienes condicionaban el fin del piquete a una detención de las obras protestaron airadamente contra la persona que dirigía la reunión. Esas personas se quejaron porque muchos de los participantes no eran quienes habitualmente estaban en el lugar. Algunos acusaron a muchos presentes de estar allí a cambio de dinero y protestaban al canto de “Eva Perón, Eva Perón”.

Vicente Ibarra, uno de los asambleístas que quería detener los piquetes únicamente si se paraban de obras, dijo que estaba dispuesta a defender su posición “con su vida” y fue ovacionado.

Los momentos de tensión se reflejaron incluso en una pelea a goles de puño entre dos asambleístas.

Finalmente, con el triunfo de las posturas más moderadas, todo terminó con los vecinos que triunfaron en la votación cantando el Himno Nacional argentino.


Reacciones. El levantamiento de los piquetes es, para el gobierno uruguayo, la condición básica para iniciar cualquier tipo de negociación con Argentina, según ha reiterado el presidente Vázquez.

Anoche, la vicecanciller uruguaya Belela Herrera dijo al portal web del diario argentino Clarín que el fin del piquete es una “muy buena noticia” que el gobierno estaba esperando.

En tanto, el jefe del gabinete argentino Alberto Fernández dijo que su gobierno recibió “con beneplácito” la decisión y que “se hayan hecho eco de la exhortación de los presidentes”. “Ahora es el turno de las empresas, tienen que hablar las empresas”, subrayó Fernández, informó Clarín

El sábado 11, los presidentes Tabaré Vázquez y Néstor Kirchner habían reclamado en Santiago de Chile dos gestos simultáneos: el levantamiento de los cortes reclamado por Uruguay y una detención temporal de las obras de las plantas de celulosa de las empresas Botnia y ENCE pedida por Argentina.

Fuentes del gobierno uruguayo dijeron ayer a El Observador que los presidentes se reunirán en las próximas horas en la estancia presidencial de Anchorena, tal como habían anunciado en Chile.

Las empresa ENCE tiene previsto hacer hoy un anuncio cuando la situación esté más clara. Botnia aguarda información desde el gobierno.