Encuesta de Equipos fue decisiva en paso de Lacalle

Aunque formalmente aún quedan pasos por dar, Lacalle se puso otra vez en carrera el sábado en la reunión herrerista de Rocha. En el sector se habla de un proceso de recuperación de la imagen del ex presidente iniciado justamente luego de que renunció a la candidatura en junio de 2007, mientras que los tres pre candidatos (Luis Alberto Heber, Carmelo Vidalín y Juan Chiruchi) ni siquiera se pusieron de acuerdo entre ellos en el mecanismo para elegir el candidato.

Pero lo que terminó de inclinar la balanza fue una encuesta de Equipos Mori de diciembre, que -ante la pregunta de qué dirigente prefiere como presidente- ubica a Larrañaga con el 40% y a Lacalle en un claro segundo lugar con 29%. Un sondeo anterior ubicaba al ex presidente con 21%.

Muy atrás, quedan Vidalín con 9%, Chiruchi con 6%, Heber con 5% y Gallinal apenas con 3%. Larrañaga mantiene la ventaja siempre según este estudio, pero las diferencias se reducen cuando compite con Lacalle. Esta no fue la única encuesta tomada en cuenta y, de hecho, durante los últimos meses el sector encargó diferentes estudios, puestos a consideración de los tres pre candidatos.

En el Herrerismo muchos admiten que Lacalle aparece como la mejor opción hoy y que tiene chance de pelearle la elección a Larrañaga, pero difícilmente de ganar. Incluso desde sectores afines a Larrañaga, se admite que, si no hay descalificaciones mutuas, la contienda puede favorecer la chance electoral del partido.

Si se confirma la hipótesis de que Larrañaga gana la elección blanca, una fórmula con Lacalle es vista como prácticamente imposible, por la fuerte personalidad de los dos líderes y la trayectoria de Lacalle. Pero en el Herrerismo algunos manejan como factible una fórmula presidencial entre los dos sectores, que podría estar integrada por Larrañaga y Heber. Sería perfectamente posible y «casi natural», dijeron fuentes blancas.

POSICIONAMIENTO. La carrera entre Heber, Chiruchi y Vidalín se abrió el 8 de junio, pero en el Herrerismo se afirma en voz baja que ninguno de los tres se logró posicionar, en parte porque Lacalle presentó en aquel momento una «renuncia condicionada» y «relativa», debido a que mantuvo e incluso aumentó sus apariciones públicas.

De hecho, en los últimos meses del año se decidió a seguir la nueva gira «pueblo a pueblo» del presidente. «En ese escenario, no es fácil que apareciera una figura alternativa que demostrara que el candidato no era Lacalle», dijo un legislador herrerista, que pidió anonimato. Y admitió: «Desde el mismo día en que la renuncia se presentó, nadie aceptó definitivamente que Lacalle no fuese el candidato». Otros dicen que «la gente nos empezó a reclamar que Lacalle era el candidato».

DEFINICIÓN. La reunión en Costa Azul comenzó el sábado con la reforma de la educación, luego reforma del Estado y, al final, se ingresó al tema candidaturas. Heber hizo una intervención formal, donde recordó los diferentes mecanismos de elección del candidato, se pronunció en contra de la elección a padrón abierto y sugirió el colegio elector. Luego Chiruchi hizo una intervención política con cuestionamientos a este gobierno y elogios al de Lacalle. Pero no llegó a decir que renunciaba a la candidatura.

Aunque había más anotados, se le dio la palabra al senador Gustavo Penadés, que enfocó el tema, hizo hincapié en la «revalorización» de la candidatura de Lacalle y dijo que el sector debe replantear el tema.

Y enseguida tomó la posta Lacalle: dijo que las circunstancias políticas y electorales cambiaron y habló de un «descongelamiento» de la interna. «Yo nunca renuncié definitivamente a nada, como no lo hubieran hecho ustedes», afirmó. De todos modos, el ex presidente indicó que el tema debe ser resuelto «colectivamente».

«Todos sabemos cuál va a ser el resultado. Eso quedó en al aire, aunque formalmente todavía no está proclamado», comentó un dirigente herrerista. Así, Heber y Chiruchi dieron por entendido que Lacalle era el mejor candidato para competir con Larrañaga y hubo un respaldo implícito, dijeron fuentes partidarias.

Ahora el comité ejecutivo herrerista se reunirá el 14 de febrero y luego la asamblea representativa en marzo. Allí se definirá formalmente que Lacalle sea el candidato, aunque ahora eso ya nadie lo duda.

El sábado también se habló de crear un nuevo movimiento superior al Herrerismo, con figuras de otros sectores y reformulando postulados. «En materia de reforma del Estado, está claro que no hay que hablar más de privatizar empresas públicas porque notoriamente es un tema laudado en el país y la gente lo rechaza», ejemplificó el diputado Pablo Abdala.

Incluso se apunta a renunciar a la «grifa» del Herrerismo, en una estrategia «más ambiciosa» que una simple alianza con Correntada Wilsonista, el sector de Francisco Gallinal, al que muchos observan devaluado en su poderío.

En febrero también empezarán a trabajar equipos del Instituto Manuel Oribe, para definir las principales líneas programáticas.