Enfrentamiento entre obreros de Naussa dejó siete heridos

Al cierre de esta edición, parte de la familia del propietario del establecimiento -había distintas versiones sobre si él también estaba presente-estaba virtualmente «atrincherada» , junto a un grupo de trabajadores «de confianza», mientras que, afuera, unas cien personas -empleados de la empresa y representantes del Pit Cnt- esperaban la llegada del juez interviniente y la policía se mantenía vigilante.

El ministro de Trabajo, Eduardo Bonomi, dijo que su cartera no va a abandonar la negociación con ambas partes, en lo que refiere a los aspectos «laborales». Hoy, representantes sindicales y empresa concurrirán a la sede ministerial. «Lo laboral no levamos a abandonar. Pero, acá, hay algo que trascendió lo meramente laboral, y que está en la órbita penal y será un juez el que deberá definir las responsabilidades», dijo Bonomi a Ultimas Noticias. El jerarca calificó de «totalmente irregular» y de «desalojo privado» lo sucedido ayer. El Pit-Cnt, por su parte, repudió la acción del empresario.

La tensión en la curtiembre Naussa -ocupada desde el lunes con la oposición de un sector de los trabajadores estalló ayer alrededor de las tres de la tarde, cuando el dueño de la planta intentó ingresar, junto a un grupo opuesto a la ocupación que desde el lunes hacían guardia fuera de la planta.

Según la grabación registrada por Canal 5, el propietario junto y quienes lo acompañaban intentaron saltar un portón para entrar al establecimiento, armados con palos y piedras. Del otro lado, unos empleados que ocupaban la planta, intentaron impedirlo usando también palos. En el enfrentamiento siete personas fueron heridas, cuatro de ellas tuvieron que ser internadas y finalmente quienes estaban ocupando fueron desalojados.

El dirigente Luis Puig dijo que lo sucedido es responsabilidad de las cámaras empresariales, quienes intentan crear un clima de «inestabilidad» en torno a las ocupaciones.

El sindicalista calificó el hecho como «un asalto de hordas fascistas lideradas por el dueño de la fábrica que ingresaron con palos y piedras lastimando compañeros».

Por su parte, el propietario negó haber empleado «piedras y palos» y justificó su actitud. «Nosotros ingresamos a nuestra casa. Ellos nos hicieron un copamiento ayer, no entraron ni siquiera por la puerta, no trajeron escribano público para hacer el lacrado y balance del establecimiento», declaró el empresario a Subrayado.

Dos denuncias han sido presentadas ante el Poder Judicial: un recurso de amparo para que se permita trabajar a los no sindicalizados, y una denuncia por copamiento contra los trabadores que ocupaban la planta. «Entraron por los fondos, sin escribano, sin abogado, sin lacrar las máquinas, y sin realizar un inventario», señaló una funcionaría que ahora forma parte de la «contraocupación», que impulsa el dueño de la empresa.