Enfrentamientos fatales en Bolivia

Los cocaleros exigen la renuncia del prefecto (gobernador) Manfred Reyes Villa y desde la semana pasada protagonizan violentas protestas en la ciudad. El lunes quemaron la gobernación y desde hace dos días mantienen un cerco a la ciudad con cortes de rutas.

Las protestas dieron lugar a que grupos de jóvenes de la ciudad se organizaran en la llamada Juventud para la Democracia con el fin de repeler las protestas campesinas. La policía fue rebasada ayer por ambos grupos que convirtieron a las calles en campo de batalla.

Cochabamba es el principal reducto de Morales, pero el gobernador Reyes Villa pertenece a un partido opositor.

Cossío hizo las declaraciones tras una reunión de emergencia de cinco prefectos no oficialistas realizada en La Paz para evaluar la situación.

Al menos 1.500 personas, entre ellas niños y ancianos que pernoctan en terminales, permanecían retenidas por los bloqueos, en medio de llamados de la Iglesia a suspender esas medidas y buscar el diálogo entre oficialismo y oposición.

El vicepresidente Alvaro García dijo que para el Ejecutivo la única forma de permitir que Reyes Villa, elegido en 2005 para una gestión de cinco años, permanezca en su cargo es que desista de promover un referéndum para determinar si Cochabamba quiere darse un gobierno autonómico, que fue lo que desató las protestas campesinas ya que Morales rechaza las autonomías a las que considera divisionistas.

Pero Reyes dijo que ese es «un pretexto«, que no puede aceptar porque eso depende del pueblo, y que detrás de las manifestaciones y advertencias del gobierno está en marcha una estrategia para deponer a los prefectos opositores.