Enlentecimiento de EEUU no afectará a firmas de la región.

Aunque la desaceleración de la economía mundial a raíz de la crisis hipotecaria en Estados Unidos asedia el desempeño de varias empresas en América Latina, la mejora macroeconómica de los países de la región, la dinámica del sector industrial, la salud de los bancos y de los mercados de capital contrarrestarán los efectos de una recesión moderada en la economía estadounidense. Aún así, las repercusiones de un escenario negativo a nivel mundial serán muy distintas para los diferentes sectores que componen la economía del continente.
Esas son las conclusiones a las que arribó el informe de la calificadora de riesgo Standard & Poor´s “Top 20: las 20 empresas argentinas con mejor perfil crediticio”, al abordar el impacto de la recesión de EEUU sobre las empresas de América Latina.

Marco favorable. Según el informe, la economía latinoamericana seguirá teniendo un crecimiento positivo debido a “una mejora general de la liquidez local, de las condiciones monetarias y la menor carga de deuda externa”. No obstante, el documento reconoció que las tasas de crecimiento serán más bajas que las registradas en los dos últimos años.

Un mayor saneamiento en las finanzas públicas y una mejora macroeconómica en varios países de la región impulsaron el consumo de bienes, la inversión privada y la concreción de nuevos proyectos de infraestructura, vitalizando al sector privado.

El informe indicó que en lo que resta del año los precios de las materias primas internacionales permanecerán relativamente altos debido a la creciente demanda de países como China e India.

Por lo tanto, el flujo de divisas “debería ser suficiente para cubrir las necesidades de capital, de trabajo, los gastos de capital y las amortizaciones de deuda sin problemas”, sostuvo el informe.

La calificadora de riesgo reconoció la mejora de la estructura de capital de las empresas latinoamericanas como un factor determinante para su evolución favorable.

Indicó que el nivel de deuda aumentó de forma moderada en las empresas privadas y, además, las colocaciones se realizaron en moneda local y a plazos más largos.

Según los analistas, las industrias son “más sofisticadas en sus operaciones y estilos de dirección, incluyendo prácticas de administración de riesgos”, lo que les otorga mayor inmunidad a los procesos negativos del mercado internacional.

Por sectores. Las perspectivas cambian según el sector. La calificadora afirmó que las compañías manufactureras orientadas a la exportación sentirán los efectos negativos de una recesión en EEUU como ningún otro sector.

En cambio, las compañías orientadas al consumo y los productores de materias primas internacionales podrán mantener los buenos desempeños alcanzados en los últimos tiempos, debido al dinamismo de la demanda interna y a los elevados precios internacionales.

El sector financiero seguirá abasteciendo de crédito a la economía, aunque será más selectivo y ajustará al alza sus tasas de crédito. En tanto, la construcción y el sector inmobiliario continuarán creciendo en la región, aunque a tasas más modestas.