EP-FA procurará dar una mayor previsibilidad al precio del dólar

El mayor uso de instrumentos a futuro con el dólar y otorgar más previsibilidad al valor del tipo de cambio son algunas de las herramientas a las que prevé echar mano la conducción económica del Encuentro Progresista-Frente Amplio (EP-FA), para lograr “mantener el equilibrio entre inflación y competitividad”, dijeron a El Observador fuentes de la próxima administración.

Según los informantes del EP-FA, parte de ese desajuste entre el aumento de precios y la competitividad externa de la producción uruguaya obedece a que no está funcionado un instrumento fundamental, que es el crédito a la actividad productiva.

Enfatizaron que uno de los objetivos de la administración del EP-FA será aprovechar la convergencia de la política cambiaria y monetaria que impera en los cuatro países del Mercosur después de siete años, potenciando sus similitudes para que Uruguay no quede rezagado frente a la región.

La caída persistente que viene registrando el dólar desde que empezó el segundo semestre del año provoca un encarecimiento de los precios medidos en esa moneda, lo que distorsiona la capacidad de la producción uruguaya de competir en los mercados externos.

El objetivo de la política monetaria del Banco Central del Uruguay (BCU) es mantener la inflación dentro de un rango (que para 2004 es de 7% a 9%). La forma que tiene el BCU para incidir sobre el nivel de precios es actuar sobre la cantidad de dinero, contrayéndola cuando hay presiones para que los precios suban, y expandiéndola cuando crece la demanda por moneda nacional.

En los últimos tiempos, desde varias tiendas se ha criticado que la política monetaria del BCU había sido “demasiado restrictiva”, en el sentido de que en aras de mantener controlada la inflación, había provocado una falta de liquidez en la plaza que había llevado a los operadores financieros a vender dólares para obtener moneda local. Estas ventas de billetes verdes provocaron un continuo descenso de su valor (desde julio acumula una baja de 12%).

El propio futuro titular del Ministerio de Economía, Danilo Astori, afirmó el martes que de continuar la caída del valor del dólar, se registrará “un daño significativo en la economía” como consecuencia de la inflación en dólares. Dijo que el descenso del tipo de cambio aún no ha provocado daños “significativos” en la economía, pero alertó que “de continuar por este sendero habrá problemas”, aunque no expresó cuál es la meta de inflación para 2005 con que se maneja el EP-FA.

Las fuentes consultadas ayer por El Observador señalaron que será necesario proyectar el mayor uso de instrumentos a futuros con el dólar, para que, por ejemplo, las empresas puedan afrontar sus obligaciones teniendo una referencia clara del tipo de cambio en el futuro.


Mercado local. Ayer el dólar se mantuvo estable, a pesar de que la tendencia del mercado seguía siendo vendedora. Si bien se realizaron algunas operaciones puntuales por montos más altos que los del día anterior, ventas de última hora hicieron volver el valor de la divisa a $ 26,15 a la compra y $ 26,20 a la venta al cierre de los negocios.

En las pizarras del Banco República y de las casas de cambio la cotización del dólar cerró estable a $ 26,25 y $ 26,75 compra y venta respectivamente.

Operadores consultados por El Observador señalaron que los repos con letras de Tesorería que realizó el BCU por $ 170 millones en total contribuyeron a evitar que el precio del dólar cayera más.

A su vez, los clearings no fueron demasiado abultados –$ 269 millones–, lo que también contribuyó a aquietar las aguas.

No obstante, los operadores dicen que no hay señales claras que muestren que la tendencia vendedora de dólares del mercado se vaya a revertir de forma contundente. Lo único que podría actuar en este sentido es que las empresas públicas demanden más billetes verdes la semana próxima, pero esto tampoco tendrá un efecto demasiado potente.

Por su parte, muchas empresas buscarán obtener pesos para pagar los aguinaldos a través de la venta de billetes verdes. Esto, sumado a los ingresos de divisas al país por la fortaleza de las exportaciones de bienes y por la temporada turística, delinearán un clima de exceso de moneda estadounidense.

Ante este escenario, que por cuestiones estacionales se configura siempre sobre fin de año, el BCU emprendió un cambio de sesgo de su política monetaria, pasándola de restrictiva a neutral en el último trimestre.

Ayer la operativa en el mercado de cambios sumó US$ 4,15 millones, de los cuales US$ 2,2 millones se transaron por la Bolsa Electrónica, y el resto por los “tubos”.

El riesgo país, medido por el índice UBI, cerró en 428 puntos básicos, cayendo siete puntos con respecto al cierre del martes. Por otra parte, el índice Irubevsa cerró en 439 puntos, disminuyendo en cinco unidades.