Escalofriante video y primeras pistas señalan hacia Al Qaeda

Los dos fundamentalistas islámicos más buscados del sudeste asiático habrían sido quienes organizaron los atentados suicidas casi simultáneos en tres restaurantes de la isla de Bali, aseguraron ayer fuentes oficiales, en base a un escalofriante vídeo que mostró a un presunto atacante pasando delante de comensales momentos antes de una de las explosiones.

Veintiséis personas murieron y otras 100 fueron heridas en la matanza del sábado en la noche.

Hasta la madrugada de hoy fueron identificados 16 cadáveres: 12 ciudadanos indonesios, entre ellos un niño de seis años, 3 australianos y un japonés. Entre las personas heridas 64 son indonesios, 20 australianos, 7 sudcoreanos, 4 estadounidenses, 3 japoneses, 1 francés y 1 alemán.

El teniente general Ansyaad Mbai, un alto funcionario de un comando antiterrorista, identificó a los dos sospechosos como Zahari bin Husin y Noordin Mohamed Top, malayos pertenecientes al grupo Yemá Islamiya vinculado a al-Qaeda. También son acusados de organizar los atentados en clubes nocturnos de Bali en octubre del 2002, así como otros ataques en Yakarta, la capital de Indonesia, en el 2003 y el 2004. En los atentados a los clubes nocturnos en el 2002, también llevados a cabo un sábado en la noche, murieron 202 personas, en su mayoría turistas extranjeros.

Dinamiteros suicidas, quienes llevaban explosivos ceñidos al cuerpo realizaron los ataques coordinados. Los servicios de seguridad e inteligencia sostienen que tres suicidas perpetraron los ataques, y al menos otros tres cumplieron tareas de organización.

Secuencias de vídeo muestran a uno de los presuntos atacantes caminando con decisión por uno de los restaurantes atacados, pasando frente a turistas y habitantes locales que están cenando, bebiendo o conversando sentados junto a mesas iluminadas con velas. El sospechoso agarra su mochila, la ajusta ligeramente, y luego desaparece de la pantalla. Momentos después hay una gran explosión, seguida por humo gris y por el sonido de aterradores gritos.

AMENAZA. Entre tanto, el presidente de Indonesia, Susilo Bambang Yudhoyono, advirtió que los terroristas podrían preparar nuevos ataques en este país, la nación musulmana más populosa del mundo.

«Los terroristas todavía buscan objetivos blandos», aseguró Yudhoyono en una conferencia de prensa, luego de examinar la zona de la devastación.

Los nuevos atentados generaron dudas sobre el éxito de una operación regional para combatir a Yemá Islamiya, que opera en el sureste de Asia.

Numerosos sospechosos de la organización han sido detenidos durante los últimos tres años en Indonesia, Malasia, Singapur, Filipinas y Tailandia. Algunos funcionarios habían dicho que el liderazgo del grupo había sido desmantelado.

Sin embargo, los analistas han advertido que una nueva generación de milicianos se ha unido a la organización y se preparaba para realizar ataques.

«El modus operandi de los atentados del sábado es el mismo que en los anteriores», dijo Mbai.

Indicó que no creía que figuraran entre los tres atacantes suicidas. Los cadáveres de los comandos suicidas fueron hallados en el sitio de las explosiones, pero no han sido aún identificados, señaló.

«Los he visto. Todo lo que quedó de ellos son sus cabezas y pies», declaró a The Associated Press.