Esencialidad puso fin a paralización.

Con la coacción de la resolución de esencialidad, el gobierno frenteamplista logró ayer sortear la mayor pulseada gremial de su mandato, promovida por los empresarios del transporte: consiguió que el paro se levante, pero a cambio debió otorgar mayores beneficios a la organización de camioneros que llevó al país al borde del desabastecimiento total.

A partir de la normalización de los servicios, el ministro de Transporte, Víctor Rossi solicitará a su par de Trabajo, Eduardo Bonomi, que levante la resolución de esencialidad instrumentada en la madrugada del martes. Bonomi dijo a El País que en la jornada emitirá una nueva resolución por la cual aquella quedará sin efecto.

En tanto, Rossi comenzará a trabajar en la propuesta acordada con los transportistas por la cual conjuntamente con el incremento de $ 1,053 del precio del gasoil por litro, se instrumentará la posibilidad de descontar 8,20% de IVA sobre la facturación que tendrá el sector, al tiempo que se eliminará el Imesi y se elevará el IVA del 14% al 23%.

El titular de Transporte anunció además que en la jornada comenzará a trabajar en forma coordinada con el directorio de Ancap y la Corporación Nacional para el Desarrollo, en el fideicomiso por el cual se realizará la rebaja del boleto del transporte de pasajeros.

La solución al conflicto comenzó a gestarse en la tarde de ayer, luego que con la aplicación de la resolución de esencialidad, los transportistas se reunieron con Rossi para plantearle si el gobierno mantenía en pie la propuesta de descuento del 8,20% de IVA sobre la facturación, si la Intergremial levantaba el paro.

La consulta surgió después que el gobierno anunció que con la continuidad de la paralización, caerían las propuestas planteadas a la gremial empresarial.

La respuesta positiva de Rossi permitió a los transportistas encontrar una salida, acorralados por la enérgica reacción del gobierno. Cada uno de los pasos dados por Rossi y Bonomi fueron comunicados al presidente Tabaré Vázquez, que estaba dispuesto a emplear toda la fuerza del gobierno para terminar con el paro del transporte de carga.

CONFUSION. «Hemos reencontrando el rumbo. Hubo muchos que se confundieron y se dejaron llevar por un conjunto de acontecimientos que se dieron en determinado momento y no sé por qué creyeron que las instituciones uruguayas no tenían la fortaleza como para superar dificultades», dijo Rossi luego de recibir por escrito la decisión de la Intergremial de levantar el paro por tiempo indeterminado. El jerarca admitió sentirse «aliviado y contento» por el fin de la paralización, aunque aseguró que no fue satisfactorio para la administración de la izquierda «haber tenido que recurrir a un instrumento que era absolutamente excepcional, y que pensamos no tener que utilizar nunca más».

«Lo mismo que conversamos hace 24 horas es lo que nosotros vamos a poner a ejecutar a partir de mañana. Exactamente lo mismo. Nos podríamos haber ahorrado todo esto. Pero, a veces en este camino todos aprendemos», agregó el jerarca.

Para Rossi las negociaciones con los transportistas terminaron. «Lo que hay es una propuesta que habrá que instrumentar. La propuesta que nosotros le habíamos hecho incluye un proyecto de ley, algunos decretos y los vamos a ir construyendo», añadió.

Ratificó entonces que el gobierno va a «utilizar este instrumento que es el aumento $ 1,053 por litro de gasoil para crear un fideicomiso para abaratar el precio del boleto». Si bien el porcentaje de descuento de IVA, la eliminación del Imesi y la elevación del IVA al 23% para los transportistas fue la última fórmula propuesta el lunes a los transportistas, originalmente el gobierno no manejó esos beneficios, cuando anunció la creación del fideicomiso para rebajar el boleto.

El paro llevó al gobierno a sentarse a negociar con los transportistas, al tiempo de recibir fuertes presiones por parte de las restantes cámaras empresariales.