España quiere terminar con la polémica que empezó Chávez

Ayer el canciller español Miguel Ángel Moratinos, dijo que el gobierno «quiere mantener buenas relaciones con todos, pero siempre con respeto a las instituciones». «Si no se nos respeta, tenemos que reaccionar. Yo espero también que el nivel de interlocución se mantenga pese al incidente, que no se rompa, pero siempre y cuando nos respetemos».

El gobierno español parece estar dispuesto a no seguir la polémica, tanto que el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubacalba, entiende que continuar es «seguirle el juego» a Chávez. Incluso el ex presidente español, José María Aznar, no ha querido hacer declaraciones al respecto (ver nota aparte) pese a haber estado en el centro de la discusión.

El altercado se produjo después de que Chávez llamara repetidamente a Aznar de «fascista» y lo acusara de haber apoyado el golpe de Estado fallido contra él en 2002.

El actual presidente del gobierno español, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, defendió a su predecesor porque fue un dirigente «elegido democráticamente», pero fue interrumpido varias veces por Chávez.

El Rey de España, Juan Carlos de Borbón -habitualmente muy medido en sus declaraciones públicas- intervino y dijo con semblante crispado al dirigente venezolano: «¿Por qué no te callas?»

El domingo, Chávez pidió al Rey de España que dijera si estaba al tanto de un intento de golpe de Estado contra él en 2002. «Ya empezó el debate, señor Rey, responda, ¿sabía usted del golpe de Estado contra Venezuela, contra el gobierno democrático legítimo de Venezuela en el 2002?», preguntó.

Hasta ahora Cuba y Nicaragua se han pronunciado en defensa de la línea chavista. Daniel Ortega, el nicaragüense, se manifestó en la misma Cumbre contra las empresas españolas y, tras el cierre del encuentro, posó con Hugo Chávez ante los fotógrafos. «En nuestros tiempos Juan Carlos vive en España y puede mandar a callar a sus súbditos, pero no al pueblo español; estoy seguro que no puede hacerlo», dijo ayer el mandatario de Nicaragua, que consideró la reacción del rey como «normal, porque así somos los seres humanos y repito, perdió la paciencia, y ahora no le queda más que calmarse y entender que hay que respetar la libre expresión».

El Consejo Superior de Cámaras de Comercio, Industria y Navegación de España expresó ayer su apoyo al jefe del Estado y al presidente del Gobierno por su «cerrada actitud en defensa del respeto, la honestidad y la dignidad de las personas, instituciones, empresas y empresarios españoles».

En un comunicado, las Cámaras reaccionaron así ante «los insultos recibidos por parte de algunos mandatarios» en la última Cumbre, al tiempo que ratificaron el compromiso de las empresas españolas con el desarrollo económico y social de todos los países iberoamericanos.

Incluso, un grupo de españoles se manifestó en la Plaza Altamira de Caracas a favor del rey Juan Carlos y alabó la reacción del monarca.

Hasta la ex esposa de Hugo Chávez opinó sobre lo sucedido, y no estuvo en la línea de su ex marido: «Resulta indignante cómo se le falta el respeto a la majestuosidad del Rey. No soy súbdita del Rey, de don Juan Carlos, pero soy su amiga, soy admiradora de la manera como se ha sabido conducir toda la familia real española», declaró María Isabel Rodríguez, que se opone además a la reforma constitucional que promueve su «ex» en el país.

Mientras el cruce sigue dividiendo opiniones, la respuesta del Rey ha tenido eco en todo el mundo convirtiéndose en un fenómeno de Internet.