Estados Unidos exigió a Rusia una retirada “sin demoras”.

La Casa Blanca exigió ayer a Rusia que retire “sin demoras” sus fuerzas militares de Georgia, mientras que un alto funcionario aseguró que no se había verificado ningún retiro significativo sobre el terreno, contrariamente a lo que exigen los compromisos asumidos por Moscú.
El Estado Mayor ruso aseguró que el retiro de sus fuerzas de Georgia, siguiendo el acuerdo de cese de las hostilidades, ya había comenzado. Tiflis acusa a Moscú de mantener tropas en territorio georgiano

“Hoy (por ayer) , según el plan de paz, ha comenzado el retiro de las fuerzas de pacificación y refuerzo rusas”, afirmó el subjefe del Estado Mayor del Ejército ruso, general Anatoly Nogovitsyn. Señaló que las fuerzas estaban abandonando la ciudad de Gori, la más cercana a la estratégica región separatista de Osetia del Sur.

Empero, vehículos militares rusos transitaban por caminos dentro y alrededor de Gori y tropas de esa nacionalidad estaban restringiendo el acceso a la ciudad, donde los negocios estaban cerrados y la gente deambulaba en la plaza central con la estatua del fallecido dictador soviético José Stalin, oriundo de este país.

El jefe de la diplomacia francesa Bernard Kouchner repitió que si Rusia no iniciaba la retirada, París, que asegura la Presidencia de la UE, tendría que “convocar con urgencia una reunión del Consejo europeo en los próximos días”.

Sin acuerdo. Rusia y Georgia no lograron ponerse de acuerdo para efectuar un intercambio de prisioneros de guerra, indicó el Ministerio georgiano del Interior.

En visita en Vladikavkaz, en el sur de Rusia y muy cerca de Osetia del Sur, Medvedev dijo que el “crimen” de los “monstruos políticos” de Tiflis “no debía quedar impune”.

En Tiflis, el presidente georgiano, Mijail Saakashvili, insistió en la necesidad de una retirada rusa “sin demoras” y propuso por primera vez negociaciones para “evitar el distanciamiento definitivo” entre los dos países.

Aliados. Los aliados occidentales de Georgia incrementaron la presión sobre Moscú para que abandone Georgia.

La Casa Blanca aseguró que investigará las acusaciones de limpieza étnica, hechas por Lituania y Polonia. Por otro lado, un alto funcionario del Pentágono acusó a Moscú de haber instalado misiles SS-21 en Osetia del Sur, lo que pondría a su alcance la capital georgiana, Tiflis. Rusia desmintió esas denuncias. “Seamos claros: si se instalaron (misiles) después del 6 de agosto”, fecha del inicio del conflicto, “deben ser retirados”, aclaró el portavoz de la Casa Blanca, Gordon Johndroe.

En un artículo en el diario Le Figaro, el presidente francés Nicolas Sarkozy pidió una retirada “sin demora” de las fuerzas rusas y aseguró que “ese punto no es negociable”.

Los ministros de Relaciones Exteriores de la OTAN tienen previsto reunirse hoy en Bruselas, donde reafirmarán su apoyo a Georgia e tratarán de adoptar una posición común ante Rusia.

EEUU envió otros cinco aviones a Georgia cargados de ayuda humanitaria, después de que otros tantos aterrizaran en Tiflis el fin de semana, indicó el Departamento de Estado. (AFP y AP)