Estadounidenses prefieren a un líder fuerte antes que inteligente

Una nueva encuesta difundida ayer marca una ventaja de 8% a favor del presidente George W. Bush contra el candidato demócrata John Kerry de cara a las elecciones presidenciales del 2 de noviembre. Tal diferencia sólo se presenta entre los ciudadanos que han decidido concurrir a las urnas.

Según el sondeo, realizado por USA Today/CNN/Gallup, Bush recibe 52% contra 44% para Kerry. Esa diferencia se reduce a 3% (49% a 46%) entre aquellos que no han decidido si concurrirán o no a las urnas.

Desglosado en diversos aspectos, una mayoría (51% contra 45%) opina que Kerry sería un mejor administrador en las áreas de salud, educación (49% contra 47%), déficit presupuestario (55% contra 42%) y en cuanto a la economía en general (49% contra 48%).

Bush, en cambio, lleva la delantera en lo que concierne al terrorismo (61% contra 36%), impuestos (57% contra 39%) e Irak (54% contra 42%).

Asimismo, la consulta arrojó resultados acerca de las personalidad de los candidatos. Una considerable mayoría de los encuestados considera que Kerry es más inteligente que Bush (51% contra 36%). Y en contrapartida, el 58% estima que el presidente es un líder más fuerte y decidido que el aspirante demócrata (37%).

Ideológicamente, un 47% de los encuestados declararon que las políticas que busca implementar Kerry son «demasiado liberales», mientras que un 40% calificó al presidente repúblicano como «demasiado conservador». El calificativo «liberal», en EE.UU., es asociado con la izquierda, el aumento de la carga impositiva y el peso del Estado.

Asimismo, el sondeo reveló que los repúblicanos están «más entusiasmados» con respecto a los resultados de los comicios. La proporción es de 77% a 65% en contra de los demócratas.

CAMPAÑA. En tanto, los candidatos continuaban ayer sus esfuerzos por atraerse los estados aún indecisos. Kerry estuvo en West Palm Beach, Florida.

Bush, por su parte, visitó New Jersey, ciudad fundamentalmente demócrata. Allí insistió en la debilidad de su adversario para mantener la seguridad de Estados Unidos, mientras que John Kerry le reprochó su manejo de la guerra de Irak.

«A pesar de las palabras arrogantes del presidente, que se ufana de haber hecho todo lo que hacía falta en Irak, y de no haber cometido errores, la verdad comienza a atraparlo», declaró Kerry.

En un discurso, Bush acusó a su rival de tener una visión del mundo previa a los ataques del 11 de setiembre, y calificó esa visión de peligrosa. La postura de Kerry ante el terrorismo permitiría a EE.UU. que actuase «solamente después de ser atacado», dijo Bush.

Previamente, Bush firmó una ley que dio al Departamento de Seguridad Interna unos 33.000 millones de dólares para el año fiscal que comenzó este mes.