Están prontas las bases para un acuerdo con Argentina

Argentina aceptará el inicio de la producción de Botnia y Uruguay demostrará en los hechos que la planta de celulosa no contaminará. Para comprobarlo ambos países realizarán el monitoreo de la planta a través de una comisión binacional, asistidos y auditados por un organismo científico y ambiental internacional, vinculado a Naciones Unidas (ONU). El financiamiento de este trabajo será compartido.
Entorno a la fábrica, incluyendo Fray Bentos, Gualeguaychú –del lado argentino– y zonas aledañas, se creará una zona de protección ecológica conjunta con participación del organismo internacional.

Además, Uruguay y Argentina crearán un plan de desarrollo forestal conjunto que beneficiará a empresas, industrias y ciudadanos de ambos países, que tendrá alcance regional. Se crearán proyectos concretos involucrando directamente a Gualeguaychú, Colón y toda la provincia de Entre Ríos.

Estos son los principios básicos del acuerdo que los representantes de los presidentes Tabaré Vázquez y Néstor Kirchner vienen negociando para solucionar el conflicto por las planta de celulosa.

El Observador tuvo acceso a los detalles de la solución que “en los próximos días” se conocerá públicamente, según aseguró ayer Vázquez, en Madrid.

Se trata de una acuerdo “global” que involucra la cuenca del río Uruguay y la región, dejando “satisfechos” a ambas partes, confiaron fuentes oficiales.

Vázquez se salía de la vaina ayer por darlo a conocer pero se mordió para “no dificultar el avance positivo” de lo que llamó “intercambio de opiniones”.


El avance. Las primeras noticias de esta solución se conocerán entre el 29 de setiembre y el 1° de octubre, en Nueva York, donde se reunirán el secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, y el jefe de gabinete argentino, Alberto Fernández.

En el marco de la Asamblea General de la ONU también estarán los cancilleres Reinaldo Gargano y Jorge Taiana, además del español Miguel Ángel Moratinos y el anfitrión, el representante del rey Juan Carlos de España, embajador Juan Antonio Yánez Barnuevo.

Allí no se presentará el acuerdo definitivo, pero sí se definirá cómo y cuándo hacerlo. La idea es esperar a los primeros días de noviembre, cuando en Chile, en la Cumbre Iberoamericana, se encuentren Vázquez, Kirchner y el rey Juan Carlos. Para entonces la esposa del presidente argentino, la senadora Cristina Fernández, ya habrá ganado las elecciones nacionales. Están convencidos que así será. Presentado el acuerdo en noviembre, un mes después, cuando Cristina asuma la Presidencia, el conflicto ya será historia, al menos para los gobiernos. La contención o asilamiento de los piqueteros de Gualeguaychú correrá por cuenta de Argentina.


Final feliz. Vázquez aseguró ayer, en Madrid, que existe “voluntad política de los dos gobiernos” para solucionar el conflicto y llegar “lo más pronto posible” a “un final feliz”.

El presidente aseguró que en la reunión de Gonzalo y Alberto Fernández, en Anchorena, el diálogo fue “amistoso” y que allí se sentaron las bases del acuerdo que presentarán en noviembre, en Chile.

“Hay algunas ideas, no las voy a decir públicamente en este momento, pero seguramente en los proximos días habrá conocimiento de ésto, que constituye algo central para lograr una solución al tema”, expresó Vázquez.

Por el momento ambos gobiernos “acordaron transitar este camino sin declaraciones que dificulten la solución”, sentenció.