Este gobierno es cívico sindical

¿Pero la ley de tercerizaciones fue modificada por el gobierno?
Nosotros apostamos al tripartismo. El problema es que cada vez que decimos una cosa la apuesta se nos doblega. Nosotros le planteamos al Ministerio de Trabajo que hay que hacer determinados cambios para mejorar la ley y los hace, pero además agrega otra cosa. Cada vez que se pensó modificar la ley para mejor, se modificó para peor.


Además de la ley de tercerizaciones hubo otra que extendió la prescripción de los créditos laborales…
…Eso fue más grave todavía porque en ese caso ni siquiera se nos recibió. Pedimos audiencia en el Parlamento y ni siquiera se nos recibió.


¿Ustedes se han sentido avasallados por la política laboral?
Sí, nos hemos sentido avasallados en todos los temas laborales. Reconozco que hemos hablado mucho con este gobierno. Personalmente tengo mejor relación con todo el Ministerio de Trabajo actual, que con otros. Eso demuestra una fluída relación, pero en el momento de tomar las decisiones siempre inclinaron la balanza.

El último ejemplo fue muy claro, porque estaban esperando que diéramos un portazo para mandar la ley de negociación colectiva al Parlamento. Ya la tenían hasta redactada ¿Quién la había hecho? El abogado del PIT-CNT


¿Usted se refiere al subsecretario Jorge Bruni?
¿Y quién puede hacer las leyes? (Eduardo) Bonomi no creo que sea. Si tienen un abogado en el Ministerio de Trabajo, las leyes las debe hacer él. Le puedo asegurar que ningún gobierno nos llamó tanto a dar una opinión, eso es real. Pero de la negociación a los hechos hay un gran trecho, porque esa negociación deja de ser tripartita, cuando el árbitro –que es el Ministerio de Trabajo –es partidario de un solo sector. Por otra parte, hay que tener en cuenta que el Parlamento está lleno de ex sindicalistas y la carrera política para muchos de ellos se hace a través del movimiento sindical. Esa es la realidad que vivimos


¿El retiro de las negociaciones tiene marcha atrás?
Apenas nos retiramos mandaron la ley de negociación colectiva al Parlamento. Les queda más cómodo que no estemos nosotros, así hacen las cosas como quieren.


¿Le parece que ahora viene una aplanadora de cambios legales?
Parece que si-


¿Qué opinión tiene del movimiento sindical?
Nosotros somos partidarios de un buen movimiento sindical. Lo que nos preocupa es que el movimiento sindical uruguayo tiene desgraciadamente los boletos muy atrasados. No va acompasado a lo que son los sindicatos modernos, incluso los socialistas en otras partes del mundo, que miran el crecimiento de los países y las empresas.

Los empresarios hablan normalmente con cariño de los trabajadores. Pero los sindicalistas hablan con desprecio de la clase empresarial.


¿Las cámaras empresariales actúan ideológicamente?
Eso es un disparate. Es desconocer la forma en que hemos actuado siempre. Es más, las cámaras han actuado en forma oficialista, porque es su función ayudar al gobierno. Ayudar a los gobiernos para nosotros es decirles lo que está bien y lo que está mal. Lo que pasa es que lamentablemente en todo lo que tiene que ver con la legislación laboral, es claro que tenemos un gobierno cívico-sindical. Cuando tenemos un gobierno con esta inclinación se hace muy difícil para nosotros


¿Ustedes apuestan a que cambie el gobierno y se deroguen las leyes que los perjudican?
No, de ninguna manera. A nosotros no nos importa quién es el que está gobernando. A nosotros lo que nos importa es que las leyes sean buenas. Las cámaras están por encima de intereses político partidarios y eso tiene que quedar bien claro. Es más ¿La gente sabe a quién vota (Diego) Balestra o yo? Nadie sabe.

El argumento que usted menciona lo hemos sentido y nos duele. Nos dicen que cuando gobernaron blancos y colorados nos callábamos la boca. Quiero recordar que cuando se disolvieron los Consejos de Salarios, la Cámara de Comercio siguió negociando, sin ninguna obligación de hacerlo. Es bueno recordar la forma de actuar de cada uno.