Estudio alerta sobre la necesidad de ajuste fiscal

El deterioro de las cuentas públicas obligará a las autoridades a efectuar un “ajuste fiscal” en el corto plazo, que le permita cubrir el “insostenible” desfase entre el gasto y los ingresos del Estado, según un reciente estudio al que accedió El Observador, elaborado por la Cámara de Comercio y Servicios (CNCS).
Según la gremial, el incremento del déficit fiscal no tiene su origen en el impacto de la sequía sobre los costos de generación energética, argumento defendido por las autoridades de gobierno a la hora de explicar el deterioro de las cuentas públicas.

En cambio, plantea que el desfase entre gastos e ingresos se ensanchó en el primer semestre del año como consecuencia de “la menor recaudación tributaria asociada a un período de desaceleración de la actividad económica”, unido a “una voluntad política deliberada de no reducir gastos en tiempos de crisis, como forma de proteger a la población”.

En comparación con igual período del año anterior, los ingresos del sector público no financiero crecieron 7,4% en términos reales durante la primera mitad del año, mientras que el gasto público registró un incremento de 14,5% durante el mismo período.

De acuerdo al material elaborado por la CNCS, detrás del fuerte aumento de los egresos del Estado se encuentra la expansión de las inversiones del sector público –tanto del gobierno como de las empresas públicas–, con un incremento de 50%, seguido por el aumento de las transferencias del Estado, de 19,6%.

De esta manera, el déficit fiscal de los 12 meses terminados en junio alcanzó los US$ 664 millones, una cifra equivalente a 2,06% del Producto Bruto Interno (PBI). Según las proyecciones de la CNCS, el deterioro de las cuentas públicas alcanzaría a 2,6% del PBI para el cierre del año, una cifra cercana a US$ 800 millones.

“A corto plazo esta situación impondrá irremediablemente la realización de un ajuste fiscal, respuesta necesaria frente a un desequilibrio financiero”, señala el informe. “Un gobierno no puede mantener este escenario indefinidamente sin entrar en una situación complicada, tanto en el corto plazo como en el largo plazo, para el desarrollo de la economía”, agrega.

Por su parte, el gobierno argumenta que el alza del gasto será temporal, y que el déficit previsto –de 2,6% del PBI– está cubierto con las disponibilidades existentes, que incluso permiten emitir deuda para adelantar liquidez. El Tesoro prevé emitir deuda por US$ 600 millones para 2009, mientras que cuenta con líneas de crédito de contingencia con organismos multilaterales.

Empresas públicas. Según el estudio de la CNCS, la teoría oficial que entiende la postergación del pasaje a tarifas del sobrecosto energético como la principal causa del deterioro fiscal es refutada al analizar la evolución de las cuentas de los entes estatales durante los primeros seis meses del año.

“Mientras que en el primer semestre de 2008 las empresas públicas presentaban un déficit de US$ 104 millones, hoy esta cifra se encuentra en US$ 40 millones”, con una reducción de 61,5% del gasto operativo de los entes que no alcanza a ser cubierto con sus ingresos. Esto se debió a que “la pérdida de algunas empresas públicas derivada de la sequía fue menor en 2009 respecto a 2008 y además se compensó con la ganancia del resto” de los entes estatales.

En el caso puntual de UTE y ANCAP, “su desempeño financiero ha mejorado” respecto al primer semestre del año anterior, aun cuando se mantiene en terreno deficitario. Sin embargo, destaca el incremento de los intereses de deuda que debe afrontar ANCAP, que se duplicaron en el último año.