Europa advierte que el acuerdo con el Mercosur está en peligro.

Europa considera la estatización de la petrolera como una violación de los compromisos internacionales y, según indicaron miembros del Europarlamento, citados por varios medios, esto podrá afectar las negociaciones de un acuerdo interregional que se negocia desde 2000 sin grandes avances. El bloque presentará un documento el viernes donde ampliará sus opiniones sobre el tema y dará a conocer las posibles sanciones contra Argentina.

Por su parte, la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, condenó ayer la expropiación y consideró que esta acción envía una «señal muy negativa» para las inversiones extranjeras en el país sudamericano. La decisión es «motivo de gran preocupación», declaró ante el Parlamento Europeo.

Desde el Fondo Monetario Internacional (FMI), que dirige la francesa Chistine Lagarde, también se oyeron voces críticas. «Pienso que hubo un cierto deterioro del clima para los inversores en Argentina en los últimos años», afirmó Thomas Helbling, economista del Fondo, al ser preguntado sobre la medida.

«En general, las intervenciones a discreción del gobierno que empeoran el clima, lo convierten en más imprevisible, no ayudan a la inversión ni al crecimiento a largo plazo. Ya hemos tenido en cuenta eso en las previsiones», dijo.

También desde Europa, el ministro británico de Relaciones Exteriores, William Hague, se declaró «muy preocupado» por la situación de la petrolera en Argentina, que consideró contraria a «todos los compromisos» adquiridos por la nación sudamericana en el G20.

«Esta es la última de una serie de acciones relacionadas con el comercio y la inversión tomadas por Argentina que están dañando intereses empresariales y debilitarán su economía reduciendo su atractivo para los inversores extranjeros», señaló el canciller, que ya tuvo varios cruces con el gobierno kirchnerista, en el marco del diferendo por las islas Malvinas.

EN LA REGIÓN. El presidente de México, país que a través de la petrolera estatal Pemex posee 9,5% de la española Repsol, también lamentó el anuncio de Argentina por considerar que es una medida «que no le va a hacer bien a nadie».

El gobierno mexicano consideró además que América Latina debe tener en cuenta que, para alcanzar crecimiento con empleo y desarrollo, «el camino no son las expropiaciones, el camino es el comercio, el intercambio y las inversiones recíprocas». Calderón hizo sus declaraciones junto al presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, que está de visita en el país.

El gobierno de Chile, en tanto, afirmó que la expropiación de YPF es de «interés importante» para el país, cuya empresa nacional de hidrocarburos, Enap, operaba en conjunto con YPF en la provincia argentina de Chubut.

Brasil descartó que existan preocupaciones para Petrobras, y respaldó el derecho soberano de Buenos Aires sobre su política de hidrocarburos.

Dentro del bloque del llamado «Socialismo del Siglo XXI», el mandatario boliviano evitó opinar sobre la decisión de argentina, señalando que «es un tema de Argentina y España», y resaltó que su país tiene «una relación de mucha confianza con Repsol».

El venezolano Hugo Chávez, según expresó el canciller Nicolás Maduro, «saluda y respalda la decisión anunciada por el gobierno argentino de Cristina Fernández».

Desde Estados Unidos, el gobierno dijo que observa con «preocupación» lo que sucede. La cancillería española consideró la reacción de Washington demasiado «tibia».