Europa: Banco Central se jugó a mantener su tasa de interés

El Banco Central Europeo (BCE) mantuvo ayer su principal tasa de interés en 4%, una decisión esperada por la mayoría de los analistas en medio de una inflación en alza y un crecimiento económico en declive.
Poco después el euro alcanzó un récord histórico al cotizarse a US$ 1,5373 (ver recuadro), alentado por la perspectiva de que las tasas de interés de la zona euro permanezcan elevadas durante algún tiempo mientras Estados Unidos apunta a flexibilizar su política monetaria.

En Londres, el Banco de Inglaterra mantuvo asimismo su tasa de interés directriz en 5,25% al optar por un acercamiento prudente a la creciente inflación y el menor crecimiento.

“La decisión no debería sorprender a nadie, y esperamos más de lo mismo, al menos en abril», dijo AFP Holger Schmieding, economista del Bank of America, en referencia a la decisión del BCE.

Tras el anuncio del BCE, su presidente, Jean-Claude Trichet, dijo que la decisión fue adoptada de manera unánime por todos los integrantes del consejo de gobernadores.

El BCE revisó también a la baja sus pronósticos de crecimiento para 2008 y 2009 para los 15 miembros de la Eurozona, y subió sus previsiones de inflación (ver nota aparte).

Ahora aguarda un crecimiento económico de 1,7% este año, contra un 2% hace tres meses, y un crecimiento de 1,8% en 2009, contra 2,1% anteriormente.

Presiones inflacionarias. Las previsiones de inflación fueron elevadas a 2,9% este año, contra un 2,5% antes, y a 2,1% en 2009, contra un 1,8% hace tres meses.

Ambas cifras son superiores al objetivo de inflación del BCE, ligeramente por debajo de 2%.

“La información más reciente ha confirmado la existencia de fuertes presiones alcistas a corto plazo sobre la inflación”, dijo Trichet a la prensa.

El BCE espera ahora “un período más extenso de tasas de inflación relativamente altas que hace unos meses atrás”, agregó.

La institución ha “confirmado la evaluación de que existe un riesgo alcista a la estabilidad de los precios a mediano plazo, en un contexto de crecimiento muy vigoroso del dinero y del crédito», sostuvo.

Presión. La presión para un recorte de las tasas de interés de la Eurozona ha crecido, y sus 320 millones de habitantes se enfrentan a precios récord del petróleo, desaceleración de la economía estadounidense, inestabilidad en los mercados financieros y un euro en alza frente al dólar, que puede minar las exportaciones.

Trichet saludó nuevamente ayer el compromiso de Estados Unidos a favor de un dólar fuerte.

En el cuarto trimestre de 2007, el crecimiento de la Eurozona cayó a 0,4%, contra 0,7% en el trimestre anterior, en parte debido a una leve contracción en el gasto de los hogares, indicó la agencia Eurostat.

La inflación se encuentra ahora en 3,2%, su mayor nivel desde el lanzamiento del euro en 1999 y bastante por encima de la meta de poco menos de 2% del BCE.

La Reserva Federal de Estados Unidos (FED) bajó su tasa de interés directriz a 3% desde setiembre pasado para estimular la economía, y parece encaminada a recortarla nuevamente este mes.

Esta expectativa arrastró a la baja al dólar en relación al euro e hizo aumentar los llamados para un recorte de las tasas del BCE en Europa. (Redacción y agencias)