Europa quiere una revolución energética

Este paquete de propuestas se dio a conocer en medio de la crisis por el corte de parte del suministro de crudo ruso a la UE a través de un oleoducto que transita por Bielorrusia, debido a diferencias entre Moscú y Minsk. El incidente volvió a recalcar la grave dependencia energética de la UE, que supera ya el 50% de todo su consumo, y que si sigue aumentando al ritmo actual llegaría al 65% en 2030.


Eficiencia. Ante la rapidez del calentamiento global, el espectacular aumento del precio de los hidrocarburos y los problemas de aprovisionamiento de gas y petróleo rusos de estos últimos meses, la Comisión convirtió la definición de una política energética en una de sus prioridades.

Propuso pasar a una nueva economía pos-industrial con bajo uso de energías fósiles, con el objetivo obligatorio de que las energías renovables cubran el 20% del consumo para 2020, año en el que se aumentaría la eficiencia del consumo en otro 20%. También quiere que el uso de los biocombustibles represente, al menos, el 10% del consumo de petróleo y derivados empleados en transporte para 2020.

Se trata de la primera vez que la CE propone objetivos obligatorios, que llegan después de constatar que las cifras previstas en biocombustibles para 2005 (2%) y 2010 (5,75%) no se cumplieron.

La Comisión estima que los países desarrollados, con los 27 de la UE al frente, deberían fijarse como objetivo la reducción en un 30% de sus emisiones de gases de efecto invernadero en el marco de un nuevo acuerdo internacional que suceda al actual protocolo de Kioto, que expira en 2012.

Kioto establece que los países desarrollados deben reducir sus emisiones para 2012 un 5% con respecto a las de 1990, y la UE un 8%.


Cambios. “Necesitamos nuevas políticas” en el sector energético, afirmó el presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso.

El presidente dijo que Europa “debe dirigir al mundo” hacia una “revolución pos-industrial, mediante el desarrollo de una economía con bajo uso de carbono”.

“Los días de energía segura y barata en Europa se han acabado”, sentencia el documento de la CE. Barroso recordó que el precio del petróleo se ha multiplicado por seis en los últimos siete años.

La CE también propone diversificar las importaciones de petróleo y gas a fin de asegurar el suministro ante posibles problemas de aprovisionamiento. Además, aprobó un documento sobre energía nuclear que destaca las ventajas que suponen su precio; las reducidas emisiones de gases contaminantes, la menor volatilidad de sus costes y el bajo riesgo de agotamiento de los recursos.

Por último, se quiere incentivar la competencia en los mercados energéticos europeos. (AFP y EFE)