Evo dispuesto a aprobar la reforma agraria por decreto

El mandatario boliviano recalcó su respeto al »primer poder del Estado», el Parlamento, pero emplazó a los senadores a aprobar la ley en las próximas horas, y advirtió que si esto no sucede convocará a los ministros para elaborar el decreto que ponga en aplicación la nueva normativa.

Un decreto que, tal como precisó el mandatario, estará consensuado con los dirigentes de los principales movimientos indígenas y campesinos, que llegaron entre el lunes y ayer a La Paz tras cuatro semanas de caminata para reclamar las tierras »ociosas» que, según la futura normativa, les corresponden.

En este sentido, Morales invitó a los terratenientes a »abandonar voluntariamente» sus propiedades porque, de lo contrario, »fomentarán» la toma de las mismas por parte de aquellos que no las poseen.

La multitud que copaba la Plaza de los Héroes aplaudió la decisión del presidente de agilizar la sanción de la reforma agraria.

Como señaló a Efe la secretaria de género de la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano (CIDOB), María Guasanía, todos los asistentes coincidieron en alabar la »buena voluntad» del mandatario y en su deseo de que lo anunciado «no sean sólo simples palabras».

Recién llegado de Holanda y a pocas horas de reanudar la segunda parte de la gira que le llevará a Nigeria y a Cuba, Morales convocó al diálogo a los dirigentes cívicos que amenazaron el lunes con llevar a cabo un paro el viernes y con sumarse a la huelga de hambre que siguen más de 200 opositores desde hace ya dos semanas.

Todas las protestas están encaminadas a reclamar que la Asamblea Constituyente apruebe los artículos de la nueva Constitución por dos tercios, como establece la Carta Magna actual y la propia ley de convocatoria del foro, y no por la mayoría absoluta impuesta por Morales y el Movimiento al Socialismo (MAS).

A pesar de que la oposición en bloque rechaza este último sistema de voto, la Asamblea, con sede en la sureña Sucre y dominada por el MAS, lo ratificó esta madrugada con 146 sufragios en una sesión que, según medios locales, se desarrolló en medio de insultos, gritos y amagos de pelea.

La defensa de la fórmula de los dos tercios es también la razón por la que los senadores opositores no acuden a las sesiones de la Cámara desde hace una semana.

Pendiente de la ratificación del Senado está la nueva normativa agraria pero también los contratos que el gobierno firmó recientemente con doce petroleras en el marco de la nacionalización de los hidrocarburos impulsada por Morales con el decreto del 1 de mayo pasado.