Evo Morales promulgó ley y nacionalizó los hidrocarburos

En el marco de las nuevas condiciones, las empresas trabajarán por cuenta de la petrolera estatal boliviana bajo contratos de operación, tanto en exploración como en explotación, transporte y comercialización.

La petrolera estatal debe definir los nuevos precios de venta de gas a Brasil con Petrobras, así como las condiciones en que recuperará las dos refinerías que esa empresa opera en Bolivia.

Debe también establecer el traspaso de las acciones de Transredes, la transportadora del energético que pertenece a la holandesa Shell.

Los 44 contratos fueron aprobados en la madrugada del martes por el Senado, sin discusión ni análisis previo, cuando tres senadores de la oposición rompieron sus respectivos bloques y posibilitaron el quórum necesario para que se reuniese la cámara. La oposición, que tenía 14 representantes sobre 27, se había resistido a asistir a la cámara para presionar y lograr que el gobierno acepte que la Constituyente apruebe la reforma a la Constitución por dos tercios y no por mayoría absoluta, como dice el reglamento de debates de la asamblea.

Organizaciones campesinas exigieron entonces, con una marcha a pie desde el interior de miles de personas, que el Congreso apruebe una nueva ley de tierras.

Tres senadores de oposición rompieron sus bloques, asistieron a la cámara y votaron no solo esa ley, sino también las que aprueban los 44 contratos y la del presupuesto general.
Morales promulgó ese mismo día la ley de tierras y ayer, en forma sorpresiva, hizo lo mismo con la norma que pone en vigencia los contratos con las petroleras.

“Con la promulgación de esta ley, las empresas petroleras tienen ahora seguridad jurídica y pueden seguir invirtiendo. Bolivia necesita de esa inversión”, dijo el mandatario.