Exigencias de la subasta desalentaron a los interesados en ampliar el puerto.

La ausencia de ofertas en la subasta celebrada en la víspera para adjudicar la segunda terminal de contenedores del puerto de Montevideo reveló que las condiciones estipuladas por el gobierno ocho meses atrás son consideradas «inviables» por las empresas portuarias interesadas.
«El mercado es el que manda, si no tomó la propuesta es porque no consideró un buen negocio las condiciones», estimó el presidente de la Bolsa de Valores de Montevideo (BVM), Ángel Urraburu. Fuentes del sector consultadas por El Observador confirmaron esa teoría.

Urraburu consideró previsible que no se escucharan ofertas en la subasta e informó que los 10 corredores bursátiles que se presentaron concurrieron solo como espectadores. «Fueron a ver, nada más. Ningún corredor me había manifestado que representaría a alguna empresa», indicó. Sin embargo, apoyó la decisión del gobierno de no alterar la fecha prevista para la oferta. «Si queremos dar confianza y seguridad jurídica a los inversores, esa era la señal correcta», indicó.

El Consejo de Ministros había resuelto el pasado lunes mantener la fecha de la subasta porque tenía datos de al menos tres firmes interesados en participar.

Reconsideración. La empresa portuaria Montecon, que en repetidas ocasiones se mostró interesada en ganar la licitación por la segunda terminal, se hizo presente en la BVM, pero ni siquiera llevó un corredor para ofertar porque aguardará a que el gobierno mejore la propuesta. «Vinimos como espectadores de un tema que era un hito para el país», dijo su gerente general, Juan Carlos Olascoaga. Además, destacó que al no hacer ofertas «el mercado habló y fue claro», aunque indicó a El Observador que «no está cuestionada la decisión de hacer una nueva terminal de contenedores». En ese sentido, Olascoaga resaltó que «Montecon es, fue y seguirá siendo la principal interesada». Añadió que la decisión de no presentar oferta fue tomada «varios meses atrás», pero que cuando haya una propuesta «viable», la empresa será «firme candidata».

«El proyecto es mejorable y tenemos propuestas que se manejarán con las autoridades. Debemos ser muy proactivos para encontrar un proyecto adecuado en el corto plazo, porque mientras tanto Uruguay sigue perdiendo oportunidades de negocios para el puerto», subrayó.

Otras empresas en potencia interesadas fueron más reticentes a pronunciarse sobre el episodio de ayer. Mientras que Hamburg Sud y Christophersen declinaron a hacer declaraciones, el directivo de la compañía Maersk Uruguay Enrique Moratorio dijo a El Observador que «no era el momento ni las condiciones indicadas».

Condiciones. Las fuentes prefirieron no especificar a la prensa cuáles son las modificaciones deseadas para ley aprobada por el Parlamento el 22 de julio del año pasado. La norma establece que la nueva empresa deberá pagar por cada contenedor más que el operador privado de la Terminal Cuenca del Plata (Katoen Natie). TCP paga US$11,60 por cada contenedor de 20 pies y la nueva compañía deberá pagar US$ 12. La diferencia es mayor en los contenedores de 40 pies, ya que TCP paga US$ 11 y el futuro operador deberá abonar US$ 24.

La playa de contenedores adjudicada a Katoen Natie se subastó en US$ 17 millones a partir de una base inicial de US$ 13 millones, ya que no paga un canon fijo mensual sobre ese precio sino anual. La subasta de ayer partía sobre la base de US$ 1,2 millones.

Se estima que la inversión requerida será de unos US$ 300 millones y el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, recordó que el nuevo operador gozará de los beneficios tributarios que establece la ley de promoción de inversiones.

En conflicto. El presidente de la Administración Nacional de Puertos (ANP), Gastón Silberman, no descartó que el litigio que mantiene el Estado con la compañía belga Katoen Natie pueda haber incidido en la falta de ofertas.

En tanto, el presidente de la empresa dio a El Observador una versión opuesta. «No creo que nuestra posición haya influido en la decisión de los operadores de no ofertar», dijo Joris Thys desde Bélgica. En declaraciones a radio Uruguay, el empresario negó que la firma haya realizado gestiones para trancar el proceso licitatorio, aunque recordó que siempre mantuvieron su posición contraria a la segunda terminal.