Expansión de 8,5% fue impulsada por consumo e inversión privada.

POR F. COMESAÑA Y M. SÁNCHEZ DE LA REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR

La economía uruguaya retomó en 2010 el nivel de crecimiento anterior a la última crisis internacional, con una expansión de 8,5%, posibilitada por el fuerte dinamismo del sector privado tanto en sus decisiones de consumo como de inversión.
Según los datos difundidos ayer por el Banco Central (BCU), Uruguay generó US$ 40.200,5 millones durante el último año, con un incremento de la actividad en la totalidad de los sectores productivos.

Los datos del último año recuerdan a los de 2008, cuando la economía del país creció a una tasa real de 8,6%, antes de que el bajón de los mercados mundiales pusiera un freno a la expansión local, y la llevara a 2,9% en 2009.

El año pasado el incremento de la actividad se explicó casi en su totalidad por el crecimiento del sector privado, con una participación casi despreciable del Estado y un deterioro del saldo comercial con el exterior.

El consumo de los hogares fue el principal motor de la economía uruguaya durante 2010, con una expansión de 11,4%, lo que explicó 7,9 puntos de crecimiento. La inversión privada tuvo también un desempeño importante, con un aumento de 19,9% en el año y una incidencia de 2,7 puntos en el total.

Sin embargo, a pesar del fuerte aumento de la formación de capitales, la inversión sigue manteniendo niveles bajos con relación al tamaño de la economía. Durante 2010 se ubicó en 18,77% del PBI, por debajo del 18,84% de 2009 y, más aun, del 20,4% del año anterior.

A diferencia de 2009, cuando la expansión del gasto público compensó la caída del mercado interno, en 2010 el Estado se mantuvo al margen de la expansión económica, con un aumento de 2,2% del gasto corriente y de 1,3% de la inversión. Su contribución al crecimiento fue de apenas 0,3 puntos porcentuales.

En lo que respecta al sector externo, el buen desempeño de las exportaciones fue compensado por un alza más significativa de las compras al exterior. Mientras que las ventas fuera del país subieron 9,1%, las importaciones crecieron 16,5%, alentadas por el espectacular aumento del consumo y la inversión. En conjunto, el sector externo restó 2,3 puntos al crecimiento. Incluso si se considera únicamente el efecto de las exportaciones, su contribución positiva a la expansión económica fue de apenas 2,8%.

Entre los sectores más dinámicos del último año se encontraron los servicios públicos -suministro de electricidad, gas y agua-, la actividad comercial y los servicios logísticos. En tanto, el agro y la industria fueron los de menor expansión (ver página 10).

Cuarto trimestre. Durante el último tramo del año, la economía uruguaya tuvo una expansión de 1,5% respecto al trimestre anterior, con lo cual aceleró su crecimiento.

Durante el período julio-setiembre, la actividad económica desaceleró su ritmo de expansión, a una tasa de 0,6%, con una caída incluso de la industria manufacturera y una tímida expansión de las inversiones.

En términos interanuales, durante el cuarto trimestre del año, la economía uruguaya creció 6,5%, con un aumento de 12,3% en el consumo de los hogares y de 32,9% en la inversión. De esa manera, el sector privado mostró un dinamismo creciente, aunque fuertemente vinculado con la compra de bienes y servicios en el exterior.

Las importaciones registraron una suba también espectacular, del orden de 29,5%, mientras que en términos reales, las ventas al exterior mostraron un aumento moderado, de apenas 4,4%.

El crecimiento del mercado interno va en línea con el comportamiento del sector comercial, que en el cuarto trimestre del año se expandió 14,4% con relación a igual período del año anterior, y en comparación con los datos de julio-setiembre tuvo un alza de 4,1%.

La mayor confianza de los uruguayos luego de un período de postergación de decisiones de consumo e inversión llevó a un incremento del gasto de los hogares. El mayor nivel de ingresos de los uruguayos -que se duplicó en los últimos cuatro años y medio- explica en parte las mayores posibilidades de acceso a bienes y servicios, así como los niveles de empleo en cifras récord durante el último año.