Expectativa de gremiales por Alfie y elogios a gestión de Atchugarry

La noticia causó sorpresa en los sectores empresariales que lamentaron el retiro del ex ministro de Economía, Alejando Atchugarry, y tienen gran expectativa sobre la gestión del nuevo secretario de Estado, Isaac Alfie.

Si bien para la gran mayoría el ingreso del nuevo ministro no significa un cambio en la política económica del país, quedó claro que el perfil «político» de Atchugarry será sustituido por uno más técnico.

El ex secretario de Estado dejó una buena imagen y la sensación de que «salvó» al país de una de las peores crisis económicas.

GREMIALES. El presidente de la Cámara de Industria, Diego Balestra, sostuvo que Atchugarry realizó una «buena gestión» en un «momento difícil».

«Logró timonear la nave en aguas embravecidas y por eso siempre va a ser el responsable del logro que significa poder salir de la difícil situación en que estábamos», comentó.

Agregó que el nuevo secretario de Estado, tendrá una «carta de crédito» de la Cámara de Industria.

«Desde el punto de visto empresarial sabemos que vamos a perder la visión política de los temas que es tan importante. De todas formas, para nosotros esto no significa un cambio muy grande, a no ser que detrás de todo esto existan razones que todavía no se sepan», indicó.

Por su parte, el presidente de la Unión de Exportadores, Daniel Soloducho, opinó que la población debe «agradecer» la gestión que realizó Atchugarry, porque «logró sacar» al país de la crisis.

El empresario sostuvo que, si bien prefiere un perfil político al frente de la secretaría de Estado, la Unión de Exportadores le dará, a Alfie, un «plazo de adaptación» antes de «juzgarlo».

RESPETO. En la misma línea, el presidente de Cambadu, Mario Menéndez, sostuvo que Atchugarry logró el «respeto» de todos los sectores y dijo que su alejamiento del Ministerio de Economía es una «pérdida» para el gobierno.

«No conozco las razones por las cuales el presidente aprobó el cambio, pero sólo espero que Alfie sea capaz de ver la cara humana de los problemas y no solamente los números fríos de una ecuación económica», agregó.

En tanto, Christian Bolz, titular de la Cámara Mercantil, resaltó los acuerdos que logró el ex ministro con los diferentes sectores a través del diálogo.

«El gran mérito que se lleva Atchugarry para su casa es el haber logrado concientizar a la sociedad de las dificultades del país», expresó.

Para el presidente de la Cámara Mercantil, Alfie continuará con la misma línea económica de Atchugarry, porque ya formaba parte del equipo de gobierno.

En el sector de la construcción, el presidente de la Cámara, Eduardo Apud, dijo que durante los 13 meses de gestión el secretario de Estado logró «negociar» la crisis económica.

«El ingreso de Alfie como ministro significa cambiar un político por un técnico. Si bien le va a ser difícil repetir la capacidad de negociar que tenía Atchugarry, todos sabemos que lo peor ya pasó», indicó.

Por su parte, Horacio Castells, presidente de la Cámara de Comercio y Servicios, recordó que el ex ministro logró los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) con un perfil «político» y «negociador».

«Ahora el Ministerio necesita un ministro técnico. Yo espero que no se registren cambios en las líneas de actuación, sino que se continúe con un proceso que comenzó con buenas ideas», agregó.

RURALES. La Asociación Rural del Uruguay es «optimista» en cuanto a la gestión del nuevo Ministro de Economía, porque considera que «el cambio de nombres o de hombres, no implica variaciones en la dirección del gobierno».

El presidente de la ARU, Fernando Alfonso, admitió que la renuncia del ex ministro lo tomó por sorpresa.

Para Alfonso, Atchugarry es un «hombre de palabra» que «cumplió» con todas sus promesas. Alfonso se mostró confiado en que la política tributaria no cambiará.

Por el contrario, para Remo Di Leonardi, presidente de la Confederación Granjera del Uruguay, los logros que no se alcanzaron con Atchugarry quedarán en el olvido por el perfil técnico que tiene el nuevo secretario de Estado.

Por otra parte, respaldó la gestión de Atchugarry y dijo que «es un hombre que puso el pecho a las balas en el momento más difícil que vivió el país en los últimos 100 años. Es una persona con un carisma político muy fuerte, que supo conducir las cosas con mucha habilidad».

BANCARIOS. El presidente del sector Banca Privada de AEBU, Juan José Ramos, dijo que «no estamos de acuerdo conque terminó un tiempo político. Nos parece que es el revés, ya que todavía seguimos en un marco de economía muy frágil y débil, y se precisaba un hombre que, estuviéramos o no de acuerdo con Atchugarry, tenía un estilo abierto de diálogo».

«No sabemos por ahora qué actitud adoptará Alfie, pero en principio no parece que tenga un perfil político», agregó.

Mercados

La noticia del cambio de Ministro de Economía se diseminó con rapidez en la operativa matutina del mercado financiero uruguayo, generando inicialmente una suba del dólar, que fue cediendo hasta cerrar en pizarra del BROU a $ 27,00 y $ 28,50 compra y venta, respectivamente, los mismos valores del lunes.

Los bonos subieron reflejando los efectos del optimismo en los inversores que Brasil ha generado últimamente, y el riesgo país bajó hasta 747 puntos básicos.

Opiniones

ADRIAN FERNANDEZ | ECONOMISTA

«La lectura que hacemos es que se sustituye un hombre político con habilidad negociadora por un técnico, lo que indica que habrá menos flexibilidad en el tema fiscal a partir de ahora».

«Atchugarry es un hombre adecuado para salidas negociadas por su propio pasado político, salidas que a veces implican ceder».

«Quiero aclarar que con esto no queremos decir que haya sido dispendioso y que no haya controlado el gasto público».

«La gestión va a ser ahora más rigurosa en la disciplina fiscal, porque lo vinculado a las cuentas públicas es la principal amenaza para una terminación ordenada de la actual administración. En los próximos 18 meses va a haber presiones muy duras para tomar en cuenta demandas, legítimas a veces, públicas y privadas».

«En cuanto a las tareas pendientes en materia de reformas estructurales, el nuevo ministro tendrá menos peso político y más peso técnico, lo cual puede incidir en la aprobación parlamentaria de algunas de las iniciativas oficiales en ese sentido. No tenemos un balance todavía en ese sentido».

«En el relacionamiento con los organismos internacionales la asunción de Alfie no es factible que traiga grandes modificaciones porque está acostumbrado a tratar con los mismos».

EDUARDO BARBIERI | ECONOMISTA

«Los mercados reaccionaron con gran tranquilidad. Esto nos dice que los agentes han visto en la renuncia una motivación política clara y no problemas fiscales. Cuando el alejamiento se produce por motivos políticos se puede entender que no va a haber cambios en la línea de la política económica».

«Ahora vienen tiempos de administrar, no de grandes cambios. Se cambió a alguien con poder negociador por un administrador que pueda cerrar las cuentas fiscales y cumplir con las metas del programa económico. Es un hombre con mucha experiencia en el manejo de los números públicos, aunque con menor margen de maniobra».

«Es poco probable que en el tiempo que le queda al gobierno existan grandes proyectos nuevos o que se procesen las reformas estructurales que quedan pendientes en la agenda».

«En primer lugar, porque no dan los tiempos políticos y también porque no es la especialidad de Alfie el generar los acuerdos necesarios. Es mejor así, porque se vienen tiempos de mucha pirotecnia, los tiempos electorales».

«La renuncia estuvo bien manejada y eso se reflejó también en la reacción de los agentes. Que fuera inesperada tuvo efectos positivos, porque no se generaron expectativas respecto a que el alejamiento se debiera a razones de problemas fiscales».

FERNANDO ANTIA | ECONOMISTA

«La elección de Isaac Alfie debe leerse como una preocupación por cuidar la caja del Estado. La inflación menor a la prevista que se ha venido registrando en los últimos meses —que disminuye las posibilidades de «licuar» salarios y pasividades— impone una mayor contracción del gasto público si el gobierno quiere cumplir con las metas de superávit primario para el segundo semestre acordadas con el Fondo Monetario Internacional».

«Atchugarry fue muy funcional a un momento en el que se requirieron negociaciones muy complejas, durante la crisis bancaria y el canje de deuda. El ex ministro ha solucionado las cosas más urgentes y ha concluido una etapa».

«En este recambio no hay un gran giro, sino un pequeño reacomodamiento a un período de mayor austeridad fiscal, sobre todo teniendo en cuenta que en el período electoral los gobiernos se vuelven más gastadores».

«Alfie es un hombre ligado a la ortodoxia, con el que se estaría logrando que ante las muchas presiones para aumentar el gasto, los promotores de ese incremento del gasto, se encuentren frente a una firme preocupación por las cuentas. Un político podría haberse visto más inclinado a ceder a las presiones sectoriales que sin duda se van a producir en los próximos meses a medida que se acerca el período electoral del año próximo».

JORGE CAUMONT | ECONOMISTA.

«Los mercados están reaccionando muy bien. El dólar no se movió y los bonos uruguayos están subiendo. Tampoco preveo un impacto en el corto plazo en los mercados del cambio en la titularidad del Ministerio de Economía y Finanzas».

«La renuncia ya se anticipaba porque el ministro Alejandro Atchugarry se iba a plegar a la carrera electoral. Quien queda a cargo del Ministerio, el economista Alfie, es la persona que hasta ahora ha estado al frente del control del gasto público desde la conducción de la Asesoría Macroeconómica. Al sacar el componente político del Ministerio, probablemente el control del gasto sea más exigente».

«Si la recaudación mantiene su ritmo de crecimiento y se profundiza el control del gasto, la situación fiscal no va a empeorar y permitirá cumplir las metas en cuanto a las cuentas públicas acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Es posible que más allá de esa fecha haya un pequeño desvío».

«La prioridad de la gestión macroeconómica ahora debe ser precisamente la reducción del gasto y el control de las erogaciones salariales. No se puede seguir dando aumentos a funcionarios públicos. El sector privado no los da. Esto debe complementarse con la reducción del endeudamiento público, porque su nivel compromete a las generaciones futuras».