Expertos advierten que Uruguay deberá reforzar de inmediato su cobertura energética

El gerente de la División Coordinación y Desarrollo de Negocios de ANGAP, Sergio Lattanzio, lamentó la falta de una política energética en Uruguay, y advirtió que el país se expone a tener problemas de suministro en el futuro, en virtud de que los recursos naturales comenzarán a escasear y de que Uruguay está interconectado a vecinos «no confiables».

Durante la conferencia «Después del petróleo, ¿qué?», que dictó el viernes 22 en la Universidad de Montevideo, Lattanzio remarcó que Uruguay no ha tenido política energética sino una «autoordenación», ya que «una política energética debe ser explícita, clara», lo que a su juicio no existe. Si bien consideró «correcto» para el país asociarse a los demás Estados de la región para abastecerse de gas natural, puso en duda la efectividad de los acuerdos con Argentina.

«De repente nos conectamos a Argentina y tenemos diez años de gas. Y diez años no es nada. (…) Nos quedamos muy dependientes de Argentina, y Argentina es un país muy particular, donde a veces no funcionan las reglas de mercado y no se respetan los tratados internacionales», subrayó.

Por ese motivo consideró que el país debe firmar «ya» su interconexión con Bolivia, dado que la magnitud de las reservas de gas bolivianas garantizaría un abastecimiento sostenido durante 50 o 60 años.

Si bien Lattanzio opinó que las proyecciones internacionales sobre cuándo se terminará el petróleo no son confiables, «no está en discusión» que «el petróleo se va a acabar, porque se está consumiendo a un alto ritmo y no es renovable». Lo mismo sucederá con el gas. Estimó que el mundo dispondrá de petróleo por los próximos 40 años, de gas por 70 años, y de carbón por 200 años.

En la actualidad el petróleo genera 38% de la energía mundial, el carbón 24% y el gas 23%; la energía nuclear ocupa sólo 7% y la hidráulica 6%. De la energía mundial, Estados Unidos consume 24%, la Unión Europea 16%, China 12%, Rusia 7% y Japón 5%, según los datos manejados por Lattanzio. En contraparte, la gran mayoría de las reservas de petróleo, gas y carbón no se encuentran en los países grandes consumidores.

En Uruguay, 56% de la energía se genera en base al petróleo, 27% es de origen hidráulico y el 14% a leña.

El jerarca de ANCAP señaló que la gran apuesta que debería hacer Uruguay son las fuentes de energía renovables, como la leña y el biodiesel, aunque aclaró que los procesos de generación son caros y llevan tiempo.

Interconexión. En tanto, el Poder Ejecutivo considera que en noviembre se firmará el acuerdo definitivo que garantice la interconexión gasífera entre Uruguay y Bolivia.

Entiende, asimismo, que los proyectos ya encaminados asegurarán una cobertura de energía para el país en los próximos años.

Consultado por Búsqueda, el director nacional de Energía, Alvaro Bermúdez, estimó que Uruguay debe apostar a la rápida construcción de la central de ciclo combinado (gas y gas oil) de UTE en San José y de otra central de mayor capacidad en Casablanca (Paysandú), y a la interconexión con Brasil, prevista para el 2007.

De todas formas, Bermúdez advirtió que el país «debe empezar a hacer los deberes cuanto antes, porque si no la situación para el 2007 será lamentable».

Para el 2007 está prevista la convergencia de varios de los proyectos. Por otra parte, el gobierno argentino espera haber mejorado su capacidad de generación dé energía para entonces lo que eliminará la posibilidad de enfrentar nuevas crisis energéticas.

«Tenemos que empezar ya mismo, porque de lo contrario no vamos a llegar a tiempo», enfatizó el jerarca, quien añadió que si bien es cierto que en algún momento escasearán las actuales fuentes de energía, el país debe trabajar en dos líneas paralelas: una a mediano plazo y otra a largo plazo.

Según manifestó Bermúdez, es imperioso que se resuelva cuanto antes la licitación para adjudicar la construcción de la central en San José. En la actualidad el proceso licitatorio está en manos del Directorio de UTE, que deberá resolver si avala el dictamen de la comisión asesora, integrada por varios gerentes, que recomendó dejar fuera de carrera a dos de las empresas postulantes y mantener a las otras dos, que competirían en la siguiente fase, que es la apertura de las ofertas económicas. El Directorio ha pedido ampliaciones de datos y ha formulado consultas específicas durante varias semanas, pero hasta el momento no se ha pronunciado.

Desde hace varios días, el organismo comenzó a estudiar la compra urgente de dos centrales de menor magnitud, a fin de enfrentar una eventual reedición de la crisis energética que se produjo desde marzo pasado en Argentina y en Uruguay (Búsqueda N° 1.273).

En paralelo, el gobierno obtuvo un préstamo de U$S 2 millones por parte del Banco Mundial (BM), con el cual, instalará la Oficina de Eficiencia Energética, un organismo dependiente de la Dirección Nacional de Energía, cuyo objetivo será crear proyectos de sustitución de tecnología para reducir el consumo de energía en establecimientos productivos. Los proyectos de eficiencia energética han generado hasta el momento fuertes reducciones del consumo de energía en otros países de la región donde ya funcionan, comentó Bermúdez.