Expertos coinciden en que no aparece en ‘corto plazo’ solución a tema del empleo

En la misma, cinco especialistas en el tema expusieron sus distintos puntos de vista acerca de las políticas de generación de empleo y coincidieron en que la solución para el tema del empleo «no se vislumbra a corto plazo».

En la ocasión, expusieron el economista Andrés Masoller, integrante del equipo que conforma la Asesoría Macroeconómica del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF); la integrante del equipo de investigación y asesoramiento del Instituto Cuesta Duarte – PIT-CNT, Graciela Mazzuchi; el economista Adrián Fernández, investigador del Centro de Investigaciones* Económicas (Cinve); la investigadora del Instituto de Economía en el área de Empleo e Ingresos y del Ciedur, Alma Espino; y la asesora de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios (CNCS), María Dolores Benavente.

El representante gubernamental efectuó una disertación en la que comentó las pautas económicas del Poder Ejecutivo para los incrementos salariales, realizó una evaluación de los anteriores Consejos de Salarios, proyecciones del gobierno, desafíos y posibles soluciones para el tema del empleo.

Dentro de este punteo, el jerarca puso especial énfasis en la flexibilidad del mecanismo que propició la instalación y discusión en los Consejos de Salarios, en un ambiente en el que reinó una muy baja conflictividad y un alto índice de acuerdos.

Masoller indicó que aún hay pendientes, como mejorar aún más el clima de las tratativas, cambiar algunos puntos relacionados con la legislación del tema y avanzar hacia que la negociación sea bipartita (trabajadores y empresarios, sin intervención del gobierno).
Acerca de las proyecciones, el economista adelantó que la idea inicial es disminuir al máximo dos problemas que se generan en el camino para generar más empleo: la escasez de la oferta y la preferencia del empresario de aumentar las horas-/trabajador en vez de contratar nuevos empleados.

A pesar de eso la idea es que el empleo crezca al final de 2006 un 2,4%, la tasa de actividad (la gente que sale a buscar trabajo) un 1,2% y que el desempleo disminuya un 1%, ubicándose en 11,1%.

Como cierre, Masoller planteó como soluciones para el desempleo estructural, en las que puntualizó que las políticas macroeconómicas «poco pueden hacer», que es necesario un equilibrio macroeconómico, incentivos a la inversión productiva, se debe mejorar la competitividad de las empresas, la inversión en capital humano (formación) y políticas activas de empleo.

Políticas activas
Entre tanto, Mazzuchi dijo a LA REPÚBLICA -al finalizar la actividad- que «lo más grave es el tema de los cambios estructurales, porque los cambios en la coyuntura se van a ajustar a medida que el producto está creciendo. Lo que tenemos en estas altas tasas de desempleo con cambios muy importantes en la estructura productiva del país y para los que creemos que si bien el crecimiento económico es necesario no es para nada suficiente».

Agregó la asesora de la central obrera que «de hecho hasta 1998 la economía crecía a unas tasas muy importantes y el desempleo llegó a un 10%. Se necesita algo más que sólo crecimiento y en esa medida, desde el PIT-CNT se proponen políticas activas de empleo para la creación de más puestos de trabajo, ya sea actuando sobre la demanda, sobre la oferta o vinculando la intermediación entre la oferta y la demanda, porque no es un tema que tendrá una resolución rápida».

También aclaró que «la idea es crear políticas más amplias y no de coyuntura, sino activas y permanentes, porque si no no cambiamos. No que se adopten como conjunto de medidas ante una crisis, porque el crecimiento de la economía tiene estos ciclos en los que se crean puestos de trabajo en algún lado y se destruyen en otro».

Reforma tributaria
Fernández, por su parte, manifestó a LA REPÚBLICA que «es poco el margen existente para que las políticas macroeconómicas tengan un impacto sobre el empleo».

Destacó que igualmente hay que «incentivar» las inversiones, la competitividad del país frente al exterior, pero «habría poco efecto» sobre la generación de puestos de trabajo por esa vía.

Consideró que «el impulso» hay que darlo sobre «las políticas instrumentales, sectoriales, por ejemplo a través de la Junta Nacional de Empleo (Junae), de capacitación de los desocupados, de mejoras en la empleabilidad de los jóvenes. Esas políticas serían las que hoy tendrían el mayor efecto y permitirían atacar con el mejor instrumento los problemas específicos del sector del trabajo. Cuando uno tiene una infección, lo mejor es hacer un cultivo para determinar cuál es el mejor remedio, en lugar de usar un antibiótico general que no tiene la misma efectividad».

Al preguntársele si las condiciones están dadas para que esos cambios propuestos se puedan concretar, el experto señaló que «desde el punto de vista de la economía sí, porque todo aquello que mejore la oferta de trabajo va a tener una repercusión. El otro gran punto es el gasto público, ya que este tipo de políticas requiere recursos, ser considerado una prioridad que la sociedad se fije de dónde destinar los recursos».

«Hay una luz en el fondo del túnel, sobre todo para los sectores que tradicionalmente tienen un alto desempleo en el Uruguay: los jóvenes, las mujeres y a las personas con bajo nivel de capacitación».

También aseguró el economista, contrariando lo que han afirmado varios sectores, que la reforma tributaria «no influirá negativamente» en la generación de empleo.