Expertos critican política exterior y suba del gasto

«Va a haber definiciones ciudadanas y se verán los efectos de medidas que tomó este gobierno», dijo Lacalle al abrir el evento del Instituto Manuel Oribe (IMO).

El balance y los pronósticos de cómo le irá a Uruguay el próximo año estuvo a cargo de los economistas Javier de Haedo y Jorge Caumont, del ex ministro Ignacio de Posadas y del ingeniero Secco García.

El evento organizado por el IMO del Herrerismo se pareció bastante más a la presentación de un equipo que prepara un plan de gobierno para 2009, que a una reflexión sobre los años venideros.

Los expositores valoraron algunos logros de este gobierno apoyados por el contexto internacional favorable desde 2003, como una transición «ejemplar» entre un gobierno colorado y uno de izquierda, una «buena» política fiscal, superávit primario, un «correcto» presupuesto, una «sobresaliente» política de deuda pública y una inversión extranjera «favorable», según las definiciones de Javier de Haedo en las que todos coincidieron.

Pero el ex director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) durante el gobierno de Lacalle, advirtió a continuación que no hay que «encandilarse» con esos resultados. Marcó, además, un «gran avance» en la reducción de la pobreza, que bajó de cerca del 40% al 24% entre los menores, pero dijo que aún se está «lejos» de los números del gobierno blanco del 14% en la misma franja etárea.

Advirtieron también en forma coincidente, que a pesar de que la economía seguirá creciendo en 2008, el problema será la inflación, a la que ven como «difícilmente controlable», porque de acuerdo con el nivel de gasto, probablemente se desvíe de las metas y oscile en el 9% al final del año.

HUECO. A la hora de señalar diferencias, Caumont, por ejemplo, indicó que la política comercial del gobierno está guiada por «razones ideológicas» y que la referencia a «más y mejor Mercosur», que suelen emplear tanto el presidente Tabaré Vázquez como el canciller Reinaldo Gargano, es «hueca» porque sostuvo que desde 1991 cuando se conformó el bloque, tanto Argentina como Brasil le han vendido más a Uruguay que lo que Uruguay ha colocado en esos mercados. De Posadas fue más lejos: criticó fuertemente la gestión de la Cancillería cuando afirmó que «en política exterior, estamos solos; mejor no hablar».

De Haedo apuntó que este gobierno ha aumentado el gasto en unos U$S 223 millones en 2007 -una «mochila pesada»- lo que supone, dijo, la mitad de la recaudación del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF), muy criticado asimismo por Caumont, quien aseguró que ese impuesto tendrá inevitables efectos sobre el consumo, la inversión y el ahorro.

Con vistas a 2010, el primer año de la futura administración, De Haedo pronosticó que puede haber más inflación que la prevista para 2008 y 2009 a causa de medidas internas como las políticas salarial y fiscal. A continuación, dijo que el próximo gobierno deberá «reformar las reformas» que encaró el actual y «recuperar el tiempo perdido».

De Haedo observó que las nuevas autoridades deberán cambiar políticas de esta administración como la regulación del mercado laboral, refiriéndose a la ocupación de lugares de trabajo, y las normas sobre derecho de propiedad, en alusión a las regulaciones sobre la tierra. «Estas reformas deberán ser reformadas», insistió.

Caumont fue más fuerte: dijo que con las medidas que repasó De Haedo, este gobierno incurrió en «ataques» al derecho de propiedad en el agro, la industria o las relaciones laborales. Analizó que algunas medidas de este gobierno como las anotadas, muestran que en el Frente Amplio coexisten dos modelos: «Un progresismo que busca modernizarse, y otro con reminiscencias, (que es) el progresismo que no abandona el principio de la propiedad colectiva de los medios de producción y de la planificación central».