Expertos de la ONU auguran dramática escasez de agua

Esta será una de las consecuencias del incremento previsto de entre 2 y 4,5 grados de la temperatura media de la Tierra para finales de siglo (respecto al nivel de 1990), de acuerdo con la última versión de trabajo del IPCC, que se presentará en una conferencia internacional en Bruselas del 2 al 5 de abril, y cuyas conclusiones publicó ayer «Le Monde».

De acuerdo con el borrador del informe, «cientos de millones de personas» se verán amenazadas por el aumento del nivel del mar si el calentamiento llega a 4 grados y una quinta parte de la población mundial podría verse afectada por inundaciones. Este informe seguirá al que presentó el IPCC a comienzos de febrero en París, sobre la magnitud del cambio climático.

Otras previsiones señalan que los rendimientos agrícolas en las regiones de latitud media del globo podrían subir de forma temporal en una primera fase, pero disminuirán de forma generalizada si el calentamiento llega a tres grados. En las zonas cálidas, las capacidades de adaptación de los cultivos serán muy limitadas, y eso incrementará la población expuesta a las hambrunas con hasta 120 millones de personas suplementarias.

El calentamiento global causará más muertes a causa del calor, de las sequías, de las inundaciones, de las enfermedades relacionadas con el agua, extinciones masivas de especies vegetales o animales y profundas alteraciones en el funcionamiento de los ecosistemas.

Los autores del documento identifican varias regiones del mundo particularmente vulnerables, como las islas pequeñas -amenazadas de ser sumergidas por las aguas- o el Ártico.

Dentro de esas regiones se encuentra África, tanto porque es un continente muy expuesto a la escasez de agua o a la pérdida de suelos cultivables, como por su baja capacidad de adaptación.

Los estuarios de los ríos asiáticos, que son áreas muy pobladas, también figuran entre los territorios más sensibles.

En el sur de Europa, los recursos de agua podrían bajar del 5 al 35%, con lo que eso significará para la producción agrícola, la producción de energía hidroeléctrica o la propagación de incendios. En el norte del continente, las lluvias podrían incrementarse del 10 al 20% y, con ellas, las inundaciones serán frecuentes.

En Sudamérica, en tanto, se auguran varias alteraciones, como la transformación del bosque tropical en vegetación de sabana.

El IPCC considera que se agudizarán fenómenos que se han venido observando en los últimos años, como la inestabilidad de los suelos de montaña y las regiones circumpolares, la modificación de la flora y fauna en las áreas polares, la subida de la temperatura de lagos y ríos, el avance de los brotes y la floración o cambios en la fecha de las migraciones de aves.

Los expertos subrayan que el ritmo de incremento de la temperatura de la Tierra dependerá de las medidas que se tomen para reducir las emisiones de gases causantes del efecto invernadero. Aún en el caso de que esas emisiones cayeran rápidamente, los beneficios no se sentirán antes de varias décadas, por el efecto acumulado de la contaminación pasada.