Familiares de víctimas apuntan contra Ibarra y Néstor Kirchner

BUENOS AIRES | AFP, EFE, AP y LA NACION/GDA

Argentina vivía su tercer día de luto ayer lunes en medio de reclamos de renuncia del Jefe de gobierno de Buenos Aires, Aníbal Ibarra, mientras crece el balance de muertos por el incendio desatado el viernes en una discoteca que dejó al menos 183 fallecidos y más de 889 heridos.

En este sentido, el director del estatal Servicio de Emergencias de la ciudad, Julio Salinas, confirmó que suman 183 los fallecidos, en tanto 263 personas permanecen internadas, 117 de ellos graves y tres en estado crítico.

La tragedia se desató la noche del jueves al viernes en la disco República Cromagnon, en el barrio porteño de Once, por una bengala lanzada contra una tela en el techo que se incendió y propagó el fuego a otros materiales, durante un concierto del grupo de rock Callejeros.

PROTESTAS. La congoja y la desesperación de los familiares de las víctimas, que debieron aguardar hasta dos días la entrega de los cuerpos en la morgue judicial a la espera de que concluyeran las autopsias, estalló ayer en pedidos de renuncia hacia el alcalde, el centroizquierdista Aníbal Ibarra.

Centenares de manifestantes marcharon las noches del domingo y la del lunes desde plaza Miserere, a metros de la disco incendiada, hacia la sede de la alcaldía, en reclamo de justicia, mientras a su paso eran acompañados desde los balcones y las aceras con palmas y sonidos de cacerolas en señal de adhesión.

«Asesino, asesino, Andate Ibarra», coreaban los manifestantes, que culminaron su marcha en la histórica Plaza de Mayo.

Mientras los familiares y amigos de los casi 900 afectados reclaman su renuncia, Ibarra sostuvo que es responsable «de todo lo que pasa en la ciudad, lo bueno y lo malo». El alcalde enmarcó los reclamos de renuncia en el dolor de la pérdida de los seres queridos, pero advirtió que «hay quienes pretenden hacer especulación política sobre el dolor de esa gente». Señaló, de cualquier modo, que eso no obstará que «todos los (funcionarios) que sea necesario sean cambiados», aunque derivó la responsabilidad de la tragedia en el empresario Omar Chabán, propietario del local.

RENUNCIAS. Hasta ahora los únicos renunciantes fueron el secretario de Justicia y Seguridad Urbana, Juan Carlos López, de quien depende el sistema de habilitación y control de locales comerciales de la ciudad, y la subsecretaria de Control Comunal, Fabiana Fiszbin, funcionaria a cargo del cuerpo de inspectores de Buenos Aires, que renunció ayer.

En un sentido similar al de Ibarra se expresó Raúl Fernández, quien quedó provisoriamente al mando de la Secretaría de Justicia y Seguridad tras la renuncia de López. Fernández subrayó que «no hay Estado que valga contra un demente que cerró una puerta de emergencia o contra un tipo que cuando ve que tira bengalas no para el recital y dice ‘señores, si esto sigue así, el recital no puede seguir’».

Se escucharon también críticas contra el presidente Néstor Kirchner, por haber permanecido en su provincia natal de Santa Cruz, en el extremo sur del país, donde pasa un período de descanso. Jorge Iglesias, padre de un joven de 19 años que murió en el incendio afirmó que «mientras nosotros estamos de duelo, él está en El Calafate mirando el lago».