Felipe González. Más infraestructura y menos ‘bloques’

Quien fuera la cabeza del Ejecutivo español entre 1982 y 1996, que participó como invitado durante las discusiones de
creación del Tratado de Asunción -acta fundacional del organismo integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay-, el gran error de los cuatro países fundadores fue no incluir entre sus estatutos una cláusula por medio de la cual, ante necesidades inminentes de uno de los socios de variar su tipo de cambio, los otros pudieran aumentar sus tasas de importación de forma automática, en el mismo valor que la devaluación sufrida por la moneda del primero.
Como ejemplo, señaló, cuando en 1999 Brasil devaluó su moneda bruscamente, los otros tres miembros del bloque se vieron seriamente afectados en su economía, ya que no podían, por no existir esa cláusula, aumentar las tasas arancelarias comunes. De acuerdo con el dirigente socialista, ese fue el primer fracaso del Mercosur.
Estos dichos fueron parte de una conferencia brindada por González a integrantes del programa de Jóvenes Líderes Iberoamericanos, de las fundaciones Carolina y Rafael del Pino de España. El objetivo del encuentro era expresar su visión de cómo América Latina puede crecer con equidad.
INFRAESTRUCTURA. González sostuvo que la solución para tener una América Latina integrada no son los bloques políticos, por caso Mercosur, sino la creación de una infraestructura energética, educativa y en carreteras que una a todos los países de la región.
La integración de América Latina se encuentra principalmente en fomentar el crecimiento del «capital físico», señaló. Las carencias en infraestructuras carreteras, de interconexión entre los países, es uno de los problemas más grandes que ve González que impiden la integración latinoamericana. El socialista explicó que hay carencias en las redes de comunicaciones, en la distribución del agua, pero más importante en el área energética. «Faltan proyectos, no recursos», sentenció el político. Además agregó que los procesos de integración tienen que ser «prácticos» y no solamente políticos e ideológicos.
INFLACIÓN. Otra idea lanzada por el líder socialista, y flamante presidente del Consejo de Sabios de la Unión Europea (UE), es bajar la inflación lo más posible para permitirles a los países latinoamericanos luchar contra la pobreza, que es uno de los puntos principales por los cuales «no hay desarrollo sostenido, y por ende, no hay integración latinoamericana».
Además agregó que una de las necesidades básicas en
América Latina es la redistribución de la riqueza, tanto directa como indirectamente. Para González, los estados americanos deberían fomentar la educación y la sanidad en los sectores más pobres de la sociedad, especialmente en niños, para que el acceso a la información a futuro no sea diferente según dónde se nazca, así como las oportunidades laborales, que van a ser la base de la redistribución de la riqueza, sean equivalentes.
Un área donde las carencias son grandes, y que fue resaltada durante el coloquio, es la formación del capital humano. Para el socialista no hay que solamente enseñar, sino que «hay que entrenar a la gente para saber qué hacer con el conocimiento que se les da».
González dijo a los jóvenes iberoamericanos, que el gran problema de todo gobernante nuevo latinoamericano es que se presentan como los «salvadores de la patria», e intentan olvidarse de la historia y todas las enseñanzas que ésta ha dejado a los países del continente.