Fideicomiso social del BHU comprende a 9 mil familias

Cerca de nueve mil familias se beneficiarán de rebajas de entre 15% y 65% en sus cuotas de pago de vivienda al Banco Hipotecario (BHU) o con cancelaciones de sus deudas, tras la implementación del Fideicomiso Financiero Social 1, en el que el BHU será a la vez fideicomitente y fiduciario. Al mismo tiempo, el BHU se beneficiará con la reducción a “cero” de la morosidad de su cartera social, según aseguró ayer la presidenta de la institución, Graciela Pérez Montero. El valor nominal de la cartera social, incluyendo intereses por mora, asciende a US$ 220 millones.
De esta forma, el BHU –con la participación de los ministerios de Vivienda y de Economía (MEF)– completó el esquema de soluciones para las 35 mil familias de bajos ingresos. En esta oportunidad se incluyeron las cooperativas que habían quedado excluidas en el programa anterior firmado el 15 de julio.


Fideicomiso. El patrimonio fiduciario se compondrá con créditos hipotecarios. El fideicomiso será dirigido y administrado por el BHU en su calidad de fiduciario financiero. El tenedor de los certificados de participación sera el MEF, lo que permitirá al BHU cancelar parte de la deuda que tiene con la secretaría de Estado por la utilización del Fondo de Estabilidad del Sistema Bancario cuando transfirió al Banco República depósitos a plazo fijo en dólares.

Pérez Montero sostuvo que el relevamiento de deudores y la implementación de nuevas cuotas finalizará en octubre.

Bajo este mecanismo, se tomará en cuenta la situación particular de los deudores, sin que esto signifique cambios en las condiciones de titularidad de las viviendas. Se otorgarán “soluciones razonables y justas en función del régimen de subsidios explícitos del Ministerio de Vivienda”, dijo Pérez Montero.

“Se clarificarán los subsidios, se conocerá quiénes los reciben, qué ingresos tienen y cuál es su nivel de marginalidad”, agregó.

Pérez Montero señaló que como los préstamos fueron otorgados por el BHU los datos están disponibles, aunque hay que verificar los cambios que haya en los ingresos familiares. Estos cambios no tienen porque ser para peor ya que “hubo cambios malos hasta fines de 2003 pero positivos a partir de allí debido al incremento de los ingresos y la baja del desempleo y del IRP”, indicó la jerarca. “Con mayores ingresos mejora la posición como deudor hipotecario”, explicó.


Menos morosidad y más liquidez. La morosidad total del BHU se encuentra hoy en cerca de 50% y se integra con 75% -85% de la cartera social y de 35% de la cartera comercial. La implementación de las soluciones permitiría bajar la morosidad a un entorno de entre 15% y 20%, que corresponderá solamente a la cartera comercial.

A su vez, mejorará la liquidez del banco en la medida que aumentarían los ingresos mensuales, reforzaría la situación económico-financiera del BHU, que ha mejorado respecto al año pasado por la mejora en los pagos de los deudores.


Autosuficientes. Según el ministro de Vivienda, Saúl Irureta, “el país puede atender la totalidad de los problemas habitacionales con el uso exclusivo de sus propios recursos y no se necesita de ningún préstamo del extranjero para esto”. “Las soluciones van desde la marginación de asentamientos hasta los que necesitan algo de subsidio para iniciar un proceso de mejora de su nivel habitacional”, agregó.