Fiebre aviaria en Alemania podría hacer peligrar la realización del Mundial de Fútbol

«La naturaleza no conoce fronteras y no se deja gobernar por la política. Debemos esperar una propagación (de la epizootia) a las aves silvestres de otras regiones», subrayó este miércoles el ministro alemán de Agricultura y Protección al Consumidor, Horst Seehofer.

«Tendremos que vivir por algún tiempo con el virus», estimó Seehofer en declaraciones a la prensa y señaló que aguarda una propagación del virus con las aves silvestres «a otras regiones» del país.

Hasta ahora la cifra de aves silvestres muertas, portadoras del virus H5N1 de la gripe aviaria, se eleva a 103 en Alemania.

Excepto dos, todas las demás aves muertas fueron halladas en la isla de Ruegen (noreste), en el mar Báltico, donde fue decretado el estado de catástrofe.

Las otras dos aves fueron encontradas en tierra firme al norte y al este del estado federado de Mecklemburgo-Pomerania occidental, a la que pertenece también la isla de Ruegen.

La mayor parte de las aves infectadas por el virus son cisnes. Más de 300 soldados del ejército alemán (Bundeswehr) fueron desplegados en Ruegen con equipos especiales de descontaminación química y biológica para recoger las aves muertas en Ruegen, especialmente en la costa oeste de la isla.

Para contener la propagación del virus a las aves de corral, fueron sacrificados preventivamente 2.865 pollos y patos de establecimientos avícolas de la región de la isla de Ruegen. La isla está separada de tierra firme por un estrecho brazo de mar.

Análisis realizados en otras nueve aves muertas encontradas en tierra firme dieron resultados negativos, pero esto no significa que la situación no vaya a empeorar, subrayó este miércoles la portavoz del Instituto de Investigación Federal de Epizootias, Elke Reinking.

«Tenemos un elevado número de animales muertos hallados en tierra firme por analizar, y nos llegan a diario nuevas muestras», afirmó Reinking.

La isla de Ruegen es una reserva natural a donde regresan tradicionalmente decenas de miles de aves migratorias después del invierno.

A unos 90 kilómetros al este de Ruegen se encuentra Usedom, otra gran isla en el mar Báltico, cerca de la frontera entre Alemania y Polonia, que no se ha visto afectada hasta ahora por los casos de H5N1.

Pero las autoridades polacas han reforzado los controles fronterizos con Alemania y tanto los peatones como los vehículos deben circular sobre alfombras desinfectantes colocadas sobre el pavimento.

La psicosis se ha adueñado del país, una semana después del anuncio de los primeros casos de grive aviaria en aves silvestres en Alemania.

En Berlín la aparición de un cisne muerto junto a una vía del tren desató una ola de temor, aunque se desconoce si pereció afectado por el peligroso virus. Los bomberos, protegidos con máscaras y equipos especiales, recogieron los restos del animal.

La inquietud crece a tal punto que algunas voces en círculos políticos y científicos han comenzado a mencionar la posibilidad de anular la Copa Mundial de Fútbol de Alemania 2006, que deberá realizarse del 9 de junio al 9 de julio, si se produjera una epidemia de gripe en seres humanos antes del comienzo.

El diario de gran tirada Bild consagró una nota a esta hipótesis, señalando que sería un «escenario de horror» la anulación del Mundial o la realización de partidos con estadios vacíos por precaución sanitaria.

(AFP)