FMI aprueba primer acuerdo con el nuevo gobierno de izquierda

El equipo económico espera para hoy buenas noticias desde Washington. El directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) se dispone a aprobar en esta jornada un acuerdo stand-by a tres años con Uruguay, el primero que firmará el nuevo gobierno de izquierda con un organismo multilateral de crédito.
“La noticia que vamos a esperar mañana (por hoy) es la aprobación de nuestro programa de tres años”, dijo ayer el ministro de Economía, Danilo Astori. Para el jueves se aguarda además que el Banco Mundial haga lo propio con el programa de asistencia de US$ 800 millones para los próximos cinco años.

En la Carta de Intención que Astori y el presidente del Banco Central (BCU), Walter Cancela, enviaron el 24 de mayo al FMI, el gobierno se compromete a mantener una fuerte disciplina fiscal, a incrementar la inversión hasta llevarla a un nivel del 20% del PBI, a reducir considerablemente el peso de la deuda pública (de 90% del PBI al 60% al final del período), a un aumento progresivo del superávit primario hasta 4% del producto en 2007 y a una caída sostenida de la inflación hasta 3,5% en 2008.

La aprobación del acuerdo permitirá una asistencia del FMI de unos US$ 1.130 millones en los tres años de vigencia del programa.

La Carta destaca el compromiso del gobierno con la estabilidad económica y la implementación de reformas estructurales para promover un crecimiento “alto y sostenible”.

El gobierno espera que el repunte de la inversión impulse el crecimiento de la economía a 3% anual, comparado con el nivel histórico de 2% entre 1960-2000.

En relación a las políticas macroeconómicas el gobierno pretende un superávit primario de 4% del PBI para el año 2007, que “pondrá a la deuda pública en un firme sendero descendente”. Las proyecciones para el año 2005 es de un superávit primario de 3,5% y para 2006 del orden del 3,7%.

“Este incremento del superávit primario reflejará los beneficios de un mejoramiento del sistema de administración de impuestos, del oportuno ajuste de las tarifas públicas para cubrir cambios en los costos de operación y de un firme control sobre el gasto discrecional del gobierno central”, sostienen Astori y Cancela en la Carta al FMI.

El BCU mantendrá su actual política monetaria de obtener objetivos de inflación mediante metas de la base monetaria y un tipo de cambio flexible, “hasta que las condiciones estén dadas para pasar a un sistema puro de metas inflacionarias (inflation tergeting)”. Se trabaja sobre una meta de inflación de 5% a 7% para el año móvil finalizado a marzo de 2006, y de 3,5% para el año 2008.

Además el BCU tiene como objetivo aumentar su nivel de reservas brutas en US$ 300 millones en los tres años de vigencia del programa. La Carta sostiene que esto será consistente con el incremento de las reservas internacionales netas de US$ 1.100 millones para mediados de 2008.

En materia de reformas, se propone un nuevo sistema impositivo, cambios en las cajas Militar, Policial y Bancaria y un reacondicionamiento del marco de acción del presupuesto.

La reforma del sistema impositivo se implementará a mediados de 2006, e incluirá la introducción del Impuesto a las Rentas Personales y la racionalización de excepciones y subsidios y de otros impuestos. Se prevé reducir el peso de los impuestos indirectos y eliminar algunos de los impuestos menores considerados distorcionantes. El equipo económico prevé que la reforma tributaria comience a generar incrementos de la recaudación en la segunda mitad de 2006.

Las necesidades de financiamiento del programa será de unos US$ 2.200 millones anuales (aproximadamente 12% del PBI).