FMI da buenas señales pero advierte sobre vulnerabilidad

Al preocupado desfile de candidatos presidenciables ante el director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), el mensaje de Rodrigo de Rato fue que el organismo es proclive al apoyo a Uruguay si el programa de un nuevo gobierno se genera en el “marco de una política económica” que el Fondo “pueda respaldar”. Tabaré Vázquez, Jorge Larrañaga y Guillermo Stirling coincidieron ayer en sus entrevistas con de Rato en la inquietud por los vencimientos de deuda del próximo año.
Durante su fugaz visita de la víspera a Montevideo, el número uno del FMI advirtió que Uruguay debe mejorar su situación de vulnerabilidad producto del alto endeudamiento del país.

De Rato transmitió tranquilidad a los preocupados planteamientos de Vázquez, Stirling y Larrañaga por los vencimientos de deuda uruguaya en 2005 con el FMI que suman unos US$ 800 millones. Empero, señaló que dado el elevado endeudamiento, quien alcance el gobierno deberá formular el año próximo “políticas de calidad” para aliviar ese peso.

Entre elogios a la salida de la crisis económica de 2002 y con un talante de apertura a negociar un nuevo acuerdo con el gobierno entrante, De Rato también manifestó a los candidatos que los programas los elaborará el Ejecutivo que asuma sin la intervención directa del FMI, según indicaron a El Observador participantes de las fugaces reuniones que, por separado, el director gerente del FMI mantuvo en la víspera con Vázquez, Stirling y Larrañaga.

De Rato llegó ayer desde Buenos Aires para reunirse con el equipo económico del gobierno y los presidenciables. Luego, cenó con el presidente Jorge Batlle, el ministro Isaac Alfie, el presidente del Banco Central, Julio de Brun, entre otros jerarcas del gobierno.

Cada uno desde su énfasis, los candidatos plantearon su inquietud sobre la necesidad de prorrogar los plazos de los vencimientos con el FMI. De Rato manifestó disposición a negociar, pero llamó la atención sobre la fragilidad de Uruguay por su endeudamiento y la necesidad de tener políticas de estabilidad financiera. Dijo que uno de los problemas pendientes de Uruguay es mejorar el sistema financiero.

Poco después de entrevistarse con el equipo económico de gobierno (ver página cuatro), De Rato recibió a Larrañaga y su compañero de fórmula Sergio Abreu.

A la salida, el candidato blanco dijo que la deuda externa “es administrable” y reconoció que el FMI desarrollará con Uruguay programas para superar los escollos de los vencimientos en 2005. Aseveró que si se mantiene las condiciones macroeconómicas, se podrá llegar a un plan que permita sortear los vencimientos.

De Rato elogió a los nacionalistas por su colaboración en la salida de la crisis de 2002, tanto en la sanción de las leyes para el fortalecimiento financiero como en el canje de deuda, relató Larrañaga, quien se lamentó de que no se hubiera logrado un acuerdo para que todos los candidatos se reunieran juntos con el jerarca del FMI.

Stirling, en tanto, dijo que planteó la necesidad de prórrogas, “en función del buen prestigio que se ha ganado el equipo económico nacional” y de la conducta del país. Según el director gerente del FMI el elevado endeudamiento de Uruguay requiere de una enorme conducta en el manejo económico, fiscal y monetario. Stirling asistió al encuentro junto a Tabaré Viera y a la economista Fanny Trilesinsky. En su reunión, el jerarca del FMI fue muy elogioso a las medidas que se tomaron para salir de la crisis y manifestó un optimismo cauteloso ante el crecimiento de la región.

El último en reunirse fue Vázquez, quien llegó junto al senador Danilo Astori, eventual ministro de Economía si gana el EP. Vázquez dijo planteó a de Rato su preocupación por las posibles dificultades para pagar en 2005. Astori afirmó que si llegan al gobierno, en los días siguientes el tema será acordar un programa con el FMI y plantear nuevos vencimientos. Vázquez señaló que De Rato mostró “disposición para dialogar y a encontrar entendimientos” ante situaciones que “no son fáciles”. Explicó que plantearon al jerarca sus medidas para la emergencia social en tanto es una de las prioridades del programa.

Astori afirmó que si se mantiene la actual situación económica es posible cumplir con las obligaciones y atender la emergencia social. Aseveró que los cambios que plantean en materia económica son “compatibles con un programa sostenible y un buen acuerdo con el FMI”.