FMI elogia modelo uruguayo y respalda política monetaria.

DIECIOCHO días antes de que el gobierno de Uruguay cambie la conducción de su equipo económico, el FMI liberó un artículo en el que respaldó vigorosamente la política monetaria en aplicación, y señaló que será efectiva pese a la elevada dolarización de la actividad financiera en el país.
El artículo, firmado por Marco Piñón, quien presidió la misión del FMI para las últimas dos revisiones por el artículo IV, y Gastón Gelos, representante para Argentina y Uruguay del organismo, recoge las conversaciones con las autoridades uruguayas en agosto de 2007, y entre el 6 y el 19 del corriente mes, y las conclusiones de una investigación realizada por los autores sobre la economía nacional, y fue liberada a fines de julio.
«El FMI ha llegado a la conclusión de que la política monetaria en Uruguay puede ser eficaz a pesar de la importante dolarización en la pequeña nación de América del sur», señala el artículo. Agrega que «el Fondo encontró un tipo de cambio flexible que puede ayudar a absorber las conmociones externas, incluso en un sistema fuertemente dolarizado como Uruguay, en gran parte debido a que la mayoría de las transacciones no financieras se llevan a cabo en pesos».
Señala que «el Fondo está llevando a cabo un análisis financiero más profundo, como parte de su mandato de vigilancia bilateral para tener en cuenta en un mundo más integrado, en el que los vínculos entre la economía financiera y la economía real, tanto interna como externamente, juegan un papel fundamental para explicar la evolución de la economía».
Revela que Uruguay «fue seleccionado como una de las primeras consultas para combinar la vigilancia del sector financiero y el análisis de la relación entre la economía financiera, y» la economía real, por varias razones», y menciona tres, que es una nación de 3,5 millones de personas que acaba de salir de una gran crisis que se inició en el sector financiero causada por factores externos; que existe poca investigación sobre lo que ocurre con las economías más pequeñas que están abiertas al comercio con el resto del mundo; y es un país en el que la moneda extranjera juega un papel importante en la economía.
Afirma que Uruguay «persigue reformas'» estructurales que el Fondo reclama hace muchos años, abandonó el tipo de cambio como ancla de la economía y adoptó una política monetaria de rangos metas de inflación en la que el Banco Central tiene como objetivo controlar el incremento de los precios mediante el manejo de los tipos de interés.
«La evidencia indica que una buena política monetaria contribuye a reducir el papel del dólar: hay una clara correlación entre las medidas de credibilidad monetaria, y el grado de dolarización» de la economía, dicen los autores. Añaden que «un tipo de cambio flexible puede desempeñar un papel amortiguador de los acontecimientos externos».