FMI flexibilizó exigencia fiscal para que se hagan obras de ‘alta calidad’

El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó ayer la tercera revisión de las metas macroeconómicas pactadas con el gobierno en el acuerdo stand by vigente hasta 2008. El subdirector gerente del organismo, el mexicano Agustín Carstens, dijo que el desempeño de Uruguay bajo dicho acuerdo continúa “excediendo las expectativas” del Fondo.
Anunció que el FMI dará “un margen pequeño de diferencia en las metas fiscales del programa”, en caso de que ello haya sido para “dar espacio a una inversión adicional en infraestructura de alta calidad”, en el entendido de que “eso ayudará a promover la inversión privada y (a) estimular el crecimiento” (ver nota aparte).

Fuentes del FMI aclararon a El Observador que la meta de superávit fiscal primario para todo 2006 se mantiene en 3,7% del PBI pero que su observación se “relajarᔠen caso de excederse levemente.

La aprobación de la tercera de 12 revisiones permite a Uruguay disponer de un desembolso de US$ 123 millones.


Los deberes. Carstens alabó las “sólidas políticas económicas” que lleva adelante el gobierno, saludó el sobrecumplimiento de las metas fiscales, aunque señaló que “las incipientes presiones inflacionistas deben ser monitoreadas cuidadosamente”. “La continuidad de sólidas políticas macroeconómicas y el avance de las reformas estructurales, sentarán las bases para una salida duradera del apoyo financiero del FMI, aumentando la firmeza a la hora de enfrentar crisis e incrementando las perspectivas de crecimiento”, destacó.

Afirmó que “las medidas para mejorar el clima de inversión e impulsar la productividad, serán particularmente importantes”, y dijo que Uruguay “debe seguir aprovechando las condiciones externas favorables para mejorar su estructura de deuda”. El número tres del FMI señaló que “el sobrecumplimiento de las metas fiscales es bienvenido, porque demuestra el compromiso de las autoridades con políticas fiscales prudentes”.

Para Carstens –que arribará el jueves al país para entrevistarse con el presidente de la República, Tabaré Vázquez y el ministro de Economía, Danilo Astori–, las “sólidas políticas económicas” junto a un “ambiente externo favorable, han contribuido a un rápido crecimiento, una inflación baja, un fortalecimiento de la posición externa y una mejora en la estructura de la deuda”.

Carstens aseguró que “la perspectiva para 2006, es que continúe el sólido desempeño” de la economía. No obstante, advirtió que “las vulnerabilidades macroeconómicas persisten y requerirán un ímpetu continuado en las políticas de reforma”


Las alertas. Carstens expresó que “la política monetaria ha sido exitosa en contener la inflación” en un dígito y que el objetivo del Banco Central de “aumentar las reservas y conseguir los objetivos de inflación está bien encaminado”, y consideró que “la apropiada flexibilidad en el tipo de cambio debe mantenerse”. Alertó, empero, que las “incipientes presiones inflacionarias deben ser monitoreadas cuidadosamente” y que “sería importante que las autoridades sigan con el compromiso de ajustar las políticas lo necesario para salvaguardar los objetivos a largo plazo de bajar la inflación”.

Por su parte, destacó que “las reformas del sector financiero están avanzando según lo previsto”. Dijo que el plan de reestructura para “sanear el Banco Hipotecario, contribuirá a asegurar la posibilidad de dar préstamos y minimizar los costos fiscales”, y elogió que Cofac se esté “transformando en una nueva institución financieramente sana”.

Para el jerarca, la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, a estudio del Parlamento, “reducirá las vulnerabilidades del sector financiero y mejorará el marco de acción de las políticas” de la autoridad monetaria.