Fondos estructurales y energía centran la cumbre del Mercosur

Los cancilleres y ministros de Economía de los países del Mercosur ultimaron ayer el documento que firmarán hoy en Asunción los jefes de Estado, que abordará una variedad de temas que van desde los fondos estructurales a los derechos humanos, pasando por la integración energética. En la última jornada del Consejo Mercado Común (CMC), órgano de decisión política del bloque sudamericano, los negociadores afinaron el lápiz en los puntos centrales de lo que será la Declaración de Asunción.

Fondos estructurales. Uno de los novedades de la declaración, que será suscrita por los estados miembros (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) y los asociados (Bolivia, Chile, Ecuador, Perú, Colombia y Venezuela), es la creación de unos fondos estructurales que emulan el modelo europeo y que se pondrán en marcha a partir de 2006.

El fondo tendrá una dotación anual de US$ 100 millones, por 10 años y con un período inicial de prueba de tres.

Los recursos, que en un 87% serán aportados por Brasil y Argentina, se destinarán en un 61% a proyectos de desarrollo y lucha contra la pobreza en Paraguay y Uruguay. Brasil contribuirá con el 70% del monto total; Argentina con el 27%; Uruguay dará el 2% y Paraguay el 1%.

La utilización de los fondos será fiscalizada por una comisión técnica especial. Paraguay y Uruguay percibirán el 36% y el 24%, respectivamente, del Fondo. El objetivo principal del Fondo es promover la creación de em pleos y alentar el desarrollo económico en las dos economías más débiles del sistema.


Temas políticos. En el plano político, el documento que suscribirán los presidentes contendrá una “cláusula de derechos humanos” para garantizar su cumplimiento en los países del bloque.

Este compromiso es similar a la fórmula adoptada en el Protocolo de Ushuaia (1998), que establece que la plena vigencia de las instituciones democráticas es una “condición esencial” para el desarrollo del proceso de integración.


Anillo energético. Además, según informó el canciller peruano, Manuel Rodríguez Cuadros, la declaración constará la decisión política de los gobiernos de impulsar la formación de un “anillo energético” para unir a la región a través de una red de gasoductos. Esta obra demandará una inversión de unos US$ 2.500 millones. La idea es llevar el gas extraído en el yacimiento peruano de Camisea hasta el norte de Chile, y de allí transportarlo por las redes ya existentes hasta Argentina, Brasil y Uruguay.

Rodríguez Cuadros expresó que es “condición necesaria” incorporar en el proyecto a Bolivia, el mayor productor de gas de América pero actualmente sumido en una grave crisis social y política, y también a Paraguay, que podría ser el destino de un nuevo gasoducto.


Panamá se suma. También se prevé que Panamá pida su ingreso al Mercosur como estado asociado, condición que ya tienen Bolivia, Chile, Perú, Colombia, Ecuador y Venezuela.

En proceso de asociación está México, que negocia con el bloque sudamericano un acuerdo comercial. (AFP, EFE y AP)