Francia: la tensión con irán es ‘extrema’

«Los iraníes deben entender que la tensión, en particular entre ese país y sus vecinos, es extrema», afirmó ayer el primer ministro francés.

Estas expresiones son una continuación de las formuladas ayer por el ministro de Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner, quien el domingo dijo que el mundo debía «prepararse para lo peor», o sea, la posibilidad de «una guerra» con Irán.

Pero al igual que Kouchner, Fillon precisó que esta sería una salida extrema y solamente si fallan las soluciones diplomáticas. En particular, el canciller pidió más sanciones internacionales para Teherán, para que suspenda su plan de enriquecimiento de uranio.

acercamiento. Esta postura de Francia respecto a Irán confirma una tendencia iniciada con la llegada al poder del presidente Nicolas Sarkozy: cada vez hay un alineamiento mayor con Estados Unidos.

Durante la presidencia de Jacques Chirac (1995-2007) la relación entre EE.UU., y Francia supo más de desencuentros y tensiones que de puntos en común, sobre todo en lo relacionado al Medio Oriente. Chirac rechazó la incursión a Irak de 2003. Como señal del cambio de tiempo, el propio Kouchner realizó a fines de agosto una visita a Bagdad. También hubo acercamientos en otras cuestiones que antes los distanciaban, como la OTAN, la eventual futura anexión de Turquía a la Unión Europea (UE) y el despliegue militar en Afganistán.

Irán es otro capítulo de este acercamiento. Satisfaciendo una demanda de Washington, Kouchner advirtió el domingo a todas las empresas francesas sobre sus inversiones en Irán.

Si bien algunos analistas relativizan el acercamiento, hay algunas señales claras. Francia, acompañada por Holanda, se pronunció ayer a favor de más sanciones a Irán para que suspenda su programa nuclear, al que Teherán asegura que persigue fines civiles y pacíficos, y Occidente -con EE.UU a la cabeza- acusa de esconder un objetivo bélico.

Estas sanciones, aseguró Kouchner, deberán estar por fuera de las medidas impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU, «en combinación con las sanciones estadounidenses».

El Consejo de Seguridad de la ONU ya ha impuesto en dos ocasiones sanciones contra Irán, pero estas medidas son de índole económica y no contemplan la posibilidad de una incursión militar.

Miembro de ese Consejo con poder de veto, Rusia ha frenado sistemáticamente las sanciones más duras contra Irán. La propuesta de Francia y Holanda se saltearía esa instancia.

EE.UU, adonde Kouchner viajará el fin de semana, manifestó estar «complacido» con las palabras del canciller. Israel también calificó ayer de «positiva» toda toma de posición firme contra el programa nuclear de la república islámica.

«crispadas». Para Irán, los términos de los ministros franceses también suponen un alineamiento «con las fútiles estrategias de los gobernantes de EE.UU.», según un vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores.

El gobierno iraní calificó las expresiones de Kouchner y Fillon de «crispadas», «superficiales» y aseguró que «cuestionan la credibilidad de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA)».

La agencia de prensa oficial iraní Irna criticó violentamente a los dirigentes franceses. «El nuevo inquilino del Elíseo (por Sarkozy) quiere copiar a la Casa Blanca, metiéndose en la piel de los estadounidenses e imitando sus alaridos».