Free Shop ajustan controles para no vender a uruguayos

Las ventas en los free shops alcanzan niveles algo superiores en relación a la temporada turística anterior, aunque los empresarios advierten un enlentecimiento de la actividad a partir de la semana pasada, según consultas efectuadas por El Observador en esos comercios de la frontera de Chuy. Este año se ajustaron los controles para evitar que los uruguayos compren en esos comercios que son pensados para clientes extranjeros.
“Arrancamos el año muy bien, con ventas muy superiores a 2009, pero ahora nos levantamos y miramos al cielo esperando un día lluvioso o poco propicio para las playas”, explicó el gerente de unos de los más conocidos Free Shops del Chuy.

Reconoció que como nunca este año se tomaron “precauciones” para evitar que compren los ciudadanos uruguayos, –lo que sería ilegal porque son comercios donde vende sin impuestos a extranjeros– aunque estimó que los uruguayos “se las ingenian” de múltiples formas para burlar los controles dispuestos. “Consiguen cédulas de personas que los aguardan en la puerta a cambio de una propina o incluso las consiguen dentro mismo de los locales con los extranjeros que están comprando”, explicó.

Además, la situación ocurrida con los Free Shop Neutral y Natural donde se detectó que contrabandeaban perfumes y whisky, puso los ojos de la Dirección General Impositiva en la zona, e incluso el mismo día en que El Observador recababa información para este artículo, funcionarios de Renta inspeccionaban los negocios.

Este año los Free Shop se cuidan de no facilitar las ventas a ciudadanos uruguayos y solo se ve pasar por sus cajas a brasileños y argentinos.

Estos últimos, sobre todo veraneantes en los balnearios de Maldonado y La Paloma, invaden la frontera los días en que la playa no invita y arrecian las góndolas en busca de electrodomésticos, bebidas alcohólicas y cosméticos.

Pero los comerciantes sostienen que el mayor flujo de ventas se verificó entre fines de diciembre y en la primera semana de enero, al influjo de los turistas brasileños que llegaron al país basicamente con destino a Punta del Este.

“Los brasileros arrasan todo el año, pero de paso hacia Punta del Este fue realmente asombroso. Gastaban un promedio de US$ 400 o US$ 500 cada uno”, dijo a El Observador la supervisora de ventas de City Free Shop.

Los brasileños compran “de todo”, coincidió un empleado de Natural. “A la pasada para Uruguay basicamente llevan bebidas y cosméticos, pero cuando regresan compran hasta televisores plasma de 32 pulgadas, que uno no sabe dónde los cargan”, aseguró. Ese tipo de televisores cuesta en la frontera unos US$ 529, cuando en Brasil no los compran por menos de US$ 1.000, explicó.

Los encargados del Free Shop The Play, que abrieron esta temporada, aseguran que las ventas no colmaron sus expectativas.

“Nos planteamos una política de venta cero a uruguayos, y por ahí tenemos una visión distinta que otros”, comentaron a El Observador.